Reforma Laboral Argentina 2026: el Senado vota el viernes y hay aspectos críticos que podrían dejarte sin protección
El Congreso aprobó la modernización laboral pero expertos advierten que ignora la inteligencia artificial, el teletrabajo y la economía de plataformas, dejando a millones sin cobertura.
| Publicado: 20 de febrero de 2026 | Actualizado: 20 de febrero de 2026
La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei con 135 votos a favor y 115 en contra, en medio de un paro general de la CGT y protestas que derivaron en incidentes frente al Congreso. El texto modificado —con la eliminación del polémico artículo 44 sobre licencias médicas— regresa ahora al Senado, donde Patricia Bullrich confirmó que la sesión definitiva está programada para el viernes 27 de febrero. Quedan siete días para que una ley que reformula el mercado laboral argentino se convierta en norma vigente, con vacíos que preocupan a especialistas en derecho del trabajo y economía digital.
Te puede interesar
Qué aprobó Diputados y qué cambia desde el lunes
La denominada Ley de Modernización Laboral introduce transformaciones estructurales al vínculo entre empleadores y trabajadores. El nuevo esquema indemnizatorio excluye el aguinaldo, las vacaciones y bonos extraordinarios de la base de cálculo del despido sin causa, y establece una actualización por IPC más un 3% anual. También crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo de capitalización obligatoria con aportes del 3% del salario —diferenciado entre grandes empresas y pymes—, destinado a cubrir indemnizaciones futuras.
El sistema de banco de horas reemplaza el pago de horas extra por compensación en tiempo libre, con descansos mínimos garantizados de doce horas entre jornadas y 35 horas semanales. Además, la norma habilita el pago de remuneraciones en moneda extranjera, elimina la ultraactividad de los convenios colectivos y establece un blanqueo laboral para regularizar empleo informal. Sobre el estatuto del periodista —vigente desde 1946—, el texto aprobado establece su derogación a partir del 1° de enero de 2027.
La semana clave: qué debatirá el Senado antes del 1° de marzo
El calendario legislativo es ajustado y políticamente calculado. El martes 24 habrá sesión preparatoria para definir autoridades y comisiones. El jueves 27, la Cámara alta tratará la ley penal juvenil y la Ley de Glaciares —una demanda histórica de los gobernadores del norte, que fue el precio político implícito del apoyo peronista regional a la agenda oficial. Ese mismo viernes, el Senado votará la reforma laboral con el único cambio introducido por Diputados: la supresión del artículo que recortaba el cobro salarial durante las licencias por enfermedad.
El oficialismo no disimula su confianza: la Cámara alta ya había respaldado el proyecto con 42 votos en la sesión del 11 de febrero, y el bloque de La Libertad Avanza cuenta con el apoyo de sectores del peronismo provincial que respaldaron al gobierno durante todo el ciclo extraordinario. El objetivo es que Milei llegue a la apertura del período ordinario el 1° de marzo con la ley sancionada.
Te puede interesar
Lo que la ley no dice: el agujero negro del trabajo digital
Aquí emerge el debate más relevante para el mediano plazo. El diputado Esteban Paulón lo planteó sin eufemismos durante la sesión: "¿Dónde está la modernización de una reforma que no menciona la inteligencia artificial?" La pregunta no es retórica. Mientras la Unión Europea implementa el AI Act con impacto directo sobre el empleo, y España, Francia y Portugal ya regulan la desconexión digital, la compensación por gastos de home office y la protección ante decisiones algorítmicas, el texto argentino guarda silencio absoluto sobre estos aspectos.
El teletrabajo es otro punto crítico. La ley deroga el marco regulatorio post-pandemia sin reemplazarlo por una normativa superadora. Millones de trabajadores remotos quedan en un limbo jurídico respecto de sus derechos en materia de conectividad, salud laboral domiciliaria y jurisdicción aplicable cuando el empleado opera desde una provincia diferente a la sede empresarial.
Te puede interesar
Riders, freelancers y creadores: los invisibles del texto
La economía de plataformas mueve en Argentina cifras que el INDEC aún no captura con precisión, pero que representan una porción creciente del empleo efectivo, especialmente entre menores de 35 años. Delivery, trabajo por proyecto, creación de contenido digital y prestaciones en apps de servicios constituyen modalidades que la nueva ley no reconoce, no regula ni protege.
España sancionó la Ley Rider en 2021. Francia estableció un estatuto específico para trabajadores de plataformas digitales. La Organización Internacional del Trabajo desarrolló estándares para la economía gig que ningún artículo de esta reforma recoge. El resultado es una legislación que formaliza el pasado sin diseñar el futuro: útil para reducir la litigiosidad del empleo tradicional, insuficiente para contener la transformación que el mercado laboral ya atraviesa.
Siete días para debatir lo que no está escrito
La ventana de tiempo es estrecha pero existe. Entre hoy y el viernes 27, el Senado tiene la posibilidad técnica de incorporar observaciones, aunque el oficialismo descarta modificaciones adicionales que obligarían a un nuevo rebote legislativo. La presión del calendario —Milei necesita el discurso del 1° de marzo con la ley en la mano— opera como el límite real del debate posible.
Lo que queda sobre la mesa no es menor: un marco regulatorio para la inteligencia artificial en el empleo, un estatuto del trabajador digital, protección efectiva para la economía gig y una ley de teletrabajo que reemplace a la que se deroga. Son los capítulos que esta reforma no escribió y que el mercado laboral argentino necesitará resolver, con ley o sin ella, en los próximos meses.