Sony Music se enfrenta a las tecnológicas y plataformas de streaming para proteger a sus artistas de la IA generativa
La inteligencia artificial generativa ha revolucionado diversas industrias creativas, y la música no es una excepción. Sin embargo, este avance tecnológico también ha generado preocupación entre los artistas y las discográficas, quienes temen que sus derechos de autor se vean vulnerados. En este contexto, Sony Music, la segunda mayor discográfica del mundo, ha decidido tomar medidas para proteger a sus artistas, entre los que se encuentran Beyoncé, Harry Styles y Adele.
Según ha publicado el Financial Times, Sony está enviando cartas de advertencia a más de 700 desarrolladoras de inteligencia artificial y plataformas de streaming de música en todo el mundo. El objetivo de estas misivas es prohibir el uso de la música y cualquier texto o información de los contenidos de Sony para fines relacionados con el entrenamiento, desarrollo o comercialización de sistemas de IA.
Entre las compañías que recibirán estas cartas se encuentran destacadas desarrolladoras de inteligencia artificial como OpenAI, Microsoft, Google, Suno y Udio. Además, Sony también está enviando cartas por separado a las plataformas de streaming de música, como Spotify y Apple, solicitándoles que adopten "mejores prácticas" para proteger a los artistas y compositores, así como su música, del scraping, la minería o el entrenamiento por parte de desarrolladores de IA sin consentimiento ni compensación.
La discográfica ha pedido a las plataformas que actualicen sus condiciones de servicio, dejando claro que la minería y el entrenamiento de sus contenidos no están permitidos. Aunque Sony reconoce el enorme potencial y avance de la inteligencia artificial, también advierte que el uso no autorizado de su música para el entrenamiento, desarrollo o comercialización de sistemas de IA priva a la discográfica y a sus artistas del control y de una compensación adecuada.
Este movimiento de Sony Music se suma a las acciones emprendidas por otras industrias creativas frente al avance de la IA generativa. Artistas conceptuales como Jon Juarez han denunciado que estas herramientas son "lavadoras de propiedad intelectual y derechos morales" que atacan al autor y pueden ser un gran enemigo del emprendimiento a largo plazo.
En el ámbito literario, escritores de renombre como Dan Brown, Margaret Atwood o George R. R. Martin han pedido a las empresas de inteligencia artificial que no utilicen sus obras para entrenar los modelos de IA generativa, llegando algunos incluso a denunciar a compañías como OpenAI.
Por su parte, las plataformas de streaming de música han tenido que abordar esta cuestión de diferentes maneras. Spotify, por ejemplo, ha declarado que no va a prohibir la música generada por IA, pero en el pasado ha eliminado miles de canciones creadas con esta tecnología.
La iniciativa de Sony Music no es la primera en esta dirección por parte de una gran discográfica. En verano de 2023, Universal anunció un acuerdo con YouTube para tratar de proteger los derechos de autor de los músicos frente a la IA generativa.
En resumen, la inteligencia artificial generativa ha planteado importantes desafíos para las industrias creativas, y la música no es una excepción. La decisión de Sony Music de enviar cartas de advertencia a las desarrolladoras de IA y a las plataformas de streaming refleja la creciente preocupación por la protección de los derechos de autor de los artistas en esta nueva era tecnológica. Queda por ver cómo evolucionará esta situación y si se alcanzarán acuerdos que permitan un equilibrio entre la innovación y el respeto a la propiedad intelectual en la industria musical.
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