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Dólar en baja: por qué el veranito cambiario puede durar más de lo esperado

El peso acumula una apreciación del 4% en lo que va del año, sostenido por emisiones corporativas, préstamos en dólares y la debilidad global del billete verde. Los analistas privados trasladan sus proyecciones por dentro de las bandas al menos hasta la cosecha gruesa.
Economía18/02/2026 Redacción-13News

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Redacción 13News | 18 de febrero de 2026 | Actualizado: 18 de febrero de 2026

El tipo de cambio oficial registra en febrero de 2026 su nivel más bajo en más de siete meses, y los analistas del mercado privado coinciden en que las condiciones que sostienen esa calma no se agotarán con los feriados de Carnaval. La combinación de financiamiento corporativo en moneda extranjera, la atracción que generan los instrumentos en pesos y la debilidad del dólar a escala global configura un escenario que, según las principales consultoras, puede extenderse hasta que la cosecha gruesa aporte sus propios flujos en el segundo trimestre del año.


Qué está sosteniendo la caída del dólar

La apreciación del peso no responde a un único factor sino a una cadena de variables que se refuerzan mutuamente. La consultora LCG identificó como principal motor la oferta de divisas proveniente de colocaciones de deuda privada y de provincias, junto al crecimiento acelerado de los préstamos en moneda extranjera dentro del mercado de capitales local. Solo en lo que va de 2026, esa categoría de crédito creció en torno a los 1.200 millones de dólares, generando una presión vendedora que el mercado absorbió sin tensiones visibles en la cotización.

En paralelo, el Banco Central compró más de 2.000 millones de dólares desde el inicio del año sin provocar movimientos alcistas en el tipo de cambio, una señal que los operadores leen como evidencia de que la oferta de divisas supera holgadamente la demanda actual. Según el informe de la casa de bolsa IEB, los contratos de futuros del tipo de cambio muestran una brecha superior al 10% respecto al techo de la banda proyectada con las últimas estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA.


El carry trade vuelve a ser protagonista

Un elemento que los analistas señalan con particular atención es el retorno en dólares que ofrecen actualmente los bonos en pesos. La estrategia de carry trade cubierto, que consiste en capturar esa diferencia de tasas mientras el tipo de cambio permanece estable o baja, está atrayendo posiciones que implican el desarme de tenencias en divisas. Según LCG, esa dinámica funciona como un puente financiero que conecta el presente con los meses de abril y mayo, cuando los ingresos estacionales por la cosecha de soja y maíz deberían aportar un volumen significativo de liquidaciones en el mercado oficial.

El Grupo SBS advirtió, con más precisión analítica, que la estabilidad cambiaria no solo responde a los flujos locales sino también a la debilidad estructural que atraviesa el dólar frente a otras monedas a nivel internacional. Ese factor externo amplifica el efecto de los factores domésticos y otorga al peso un respaldo circunstancial que los economistas reconocen como real pero que califican de transitorio.


El riesgo: qué podría interrumpir la calma

La lectura crítica del escenario obliga a señalar sus fragilidades. La demanda estacional de pesos que sostiene parte de la apreciación comenzó su declive desde fines de enero, según el mismo Grupo SBS. A medida que avance el primer trimestre y disminuya esa presión compradora de moneda local, la cotización podría recuperar terreno gradualmente, aunque sin alcanzar valores cercanos al techo de la banda en el horizonte inmediato.

El otro elemento de riesgo es la dependencia de los flujos financieros privados. Las colocaciones de deuda corporativa y los préstamos en dólares que hoy alimentan la oferta de divisas no son permanentes: responden a condiciones financieras favorables que pueden revertirse si el riesgo país vuelve a escalar o si el contexto internacional se deteriora. IEB anticipó que no prevé una suba sustancial del tipo de cambio en el corto plazo, dado que seguirán operando la liquidación del agro, el financiamiento corporativo, los ingresos del sector energético y capitales apostando a la estrategia de carry. Sin embargo, la proyección tiene fecha de vencimiento implícita.


La apuesta oficial: aprovechar la ventana

El Grupo SBS recomendó al Ejecutivo utilizar el período de calma cambiaria para avanzar en la flexibilización de las restricciones vigentes sobre el mercado de cambios, con el objetivo de hacer al peso más convertible y ampliar su demanda genuina. El argumento técnico es que si los flujos financieros del primer trimestre y los comerciales del segundo resultan sólidos, la acumulación de reservas netas del BCRA podría acelerarse sin generar presión inflacionaria adicional, siempre que el efecto monetario de las compras quede compensado por una mayor absorción de la moneda local en el sistema.

El desafío que enfrenta el equipo de Luis Caputo es administrar esa ventana de oportunidad sin crear expectativas que el mercado luego penalice. La historia cambiaria argentina está plagada de episodios donde la calma precede a correcciones abruptas, y los operadores que hoy apuestan al carry lo hacen con esa memoria activa.


Autor: Redacción 13News Publicación: 18 de febrero de 2026 | Última actualización: 18 de febrero de 2026

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