Economía 13News-Economía 18/06/2024

El consumo de carne vacuna en Argentina cae a su nivel más bajo en 30 años

El consumo promedio por habitante de carne vacuna en Argentina se desplomó a su peor nivel en 30 años durante los primeros cinco meses de 2024, según un relevamiento de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA)

El consumo promedio por habitante de carne vacuna en Argentina se desplomó a su peor nivel en 30 años durante los primeros cinco meses de 2024, según un relevamiento de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). La ingesta promedio fue de 44 kilos anuales por persona, un 15,9% por debajo de lo registrado para el mismo período en 2023, representando una caída de 8,3 kilos en peso.

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A pesar de una desaceleración en los precios de la carne vacuna, que subieron un 2,4% en mayo de 2024, muy por debajo del 4,2% de aumento general del costo de vida, la brutal caída del consumo persistió. Según Miguel Schiariti, presidente de la CICCRA, esto se debe a "la significativa contracción que registró el poder adquisitivo de las familias en el último año".

En términos interanuales, los precios de los cortes vacunos aumentaron un 283,9%, con la carne picada común registrando el máximo incremento (307,8%) y el asado el mínimo (259,7%). Este aumento promedio estuvo ligeramente por encima del nivel general de precios al consumidor informado por el INDEC (276,9%).

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El relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) señaló que las carnicerías que abastecen al sector de menor poder adquisitivo sufrieron mayores aumentos de precios, con un 4,7% en comparación con el mes anterior. Además, se observaron alzas significativas en los precios promedio de cortes como el lomo (5,2%), osobuco (4,9%) y colita de cuadril y cuadril (ambos con 4,7%).

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La caída en el consumo de carne vacuna en Argentina evidencia el impacto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo en los hábitos alimenticios de la población. A pesar de los esfuerzos por contener los precios, el sector cárnico enfrenta un escenario desafiante que afecta tanto a productores como a consumidores, poniendo en riesgo la tradicional dieta argentina basada en este alimento.

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