EL ITCRM PERFORÓ LOS 85 PUNTOS: ARGENTINA DILAPIDÓ EN 28 MESES TODA LA VENTAJA COMPETITIVA QUE GENERÓ LA DEVALUACIÓN DE DICIEMBRE 2023
El activo que se evaporó
El 13 de diciembre de 2023, la devaluación nominal del 118% del tipo de cambio oficial generó un salto inmediato y medible en el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) que elabora el Banco Central: el indicador trepó de 83,2 a 124,8 puntos, una ganancia de 41,6 puntos en competitividad real frente a los 12 principales socios comerciales del país.
Ese diferencial era el activo central del programa. La lógica era precisa: un tipo de cambio real elevado abarata los bienes argentinos en los mercados externos, incentiva exportaciones industriales, desincentiva importaciones, y genera el superávit de divisas necesario para reconstruir reservas y financiar una eventual segunda fase de crecimiento productivo. Era, en términos desarrollistas, la ventana de oportunidad.
Esa ventana está hoy prácticamente cerrada: el ITCRM se ubica en torno a los 85 puntos —base diciembre 2015 = 100— en territorio comparable al kirchnerismo tardío de 2015, con el índice por debajo del nivel previo a la propia devaluación que inauguró el programa.
El retroceso es de 39,8 puntos desde el pico. La ganancia neta respecto al punto de partida de diciembre 2023: apenas 2 puntos.
El mecanismo que destruyó la ventaja
La secuencia es técnicamente documentable en tres fases:
Fase 1 — Crawling peg al 2% con inflación al 20% (enero–mayo 2024). El diferencial mensual entre depreciación nominal y suba de precios internos fue de 18 puntos promedio. Cada mes, la ventaja competitiva se erosionaba a un ritmo de casi un punto de ITCRM.
Fase 2 — Crawling al 1% con inflación al 4% (junio 2024–septiembre 2025). El ritmo de erosión se redujo pero no se detuvo. La inflación acumulada del período superó en 3 puntos mensuales al avance del tipo de cambio oficial.
Fase 3 — Tipo de cambio nominal en retroceso con inflación al 2,9% (enero–abril 2026). En lo que va de 2026, el tipo de cambio oficial acumula una caída nominal de -5,0% mientras la inflación suma aproximadamente +5,8%. La apreciación real en apenas dos meses supera los 10 puntos porcentuales.
El resultado agregado de las tres fases es el número que el BCRA publica diariamente sin comentario oficial: 85 puntos de ITCRM.
Lo que el dólar blue confirma desde el mercado informal
El dólar blue cerró enero de 2024 en $1.195 para la venta. El 13 de abril de 2026 cotizó a $1.390. Variación en 27 meses: +16,3%. Inflación INDEC acumulada en el mismo período: +340%. El diferencial entre ambas variables supera los 320 puntos porcentuales y confirma, desde el mercado informal, la misma dinámica que el ITCRM documenta desde la estadística oficial: los precios internos triplicaron al dólar, los bienes argentinos se encarecieron masivamente en moneda extranjera.
El problema que el dato plantea hacia adelante
En 23 años de historia del índice, el promedio del ITCRM se ubica en 120,8 puntos; el valor actual representa un déficit de competitividad de más de 30 puntos respecto de esa referencia histórica. No se trata de un desvío transitorio: es el resultado acumulado y medible de una política cambiaria que priorizó el ancla nominal sobre la competitividad real.
El punto crítico desde una perspectiva desarrollista no es el nivel del índice en sí, sino el contexto productivo en el que ese nivel se alcanza. Cuando economías como la coreana o la taiwanesa experimentaron apreciaciones reales de su tipo de cambio, lo hicieron con aparatos industriales en expansión, densidad tecnológica creciente y cadenas de valor exportadoras consolidadas que absorbían el encarecimiento relativo con ganancias de productividad. Argentina llega a 85 puntos de ITCRM con más de 22.000 empresas cerradas desde 2023, capacidad instalada industrial en torno al 53-54%, informalidad laboral en el 43% y sin política activa de desarrollo productivo que opere como red de contención ante la próxima corrección.
Para mantener el mismo nivel de tipo de cambio real que en octubre de 2025, el dólar debería ubicarse hoy por encima de los $1.600. Cotiza en $1.390. La brecha no es un dato del pasado: es presión acumulada sobre el futuro.
La devaluación de diciembre de 2023 generó 41,6 puntos de ventaja competitiva. El programa los consumió casi en su totalidad. Lo que queda, 85 puntos de ITCRM y una industria contraída, no alcanza para sostener una estrategia de crecimiento exportador sin una segunda fase deliberada de política productiva. Esa fase no aparece en ningún documento oficial.
Gustavo Rodolfo Reija-CEO Netia Group SAS