La recaudación cayó 9,7% real en febrero: siete meses seguidos en rojo y una señal que el Gobierno no puede ignorar


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Hay indicadores que incomodan precisamente porque no admiten interpretación alternativa. La recaudación tributaria nacional de febrero de 2026 es uno de ellos. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el mes registró una caída real interanual del 9,7% —la séptima consecutiva— configurando la racha negativa más prolongada del período actual. No es una turbulencia. Es una tendencia.
Y las tendencias, a diferencia de los shocks, requieren diagnóstico estructural, no comunicación estratégica.

El número que define el bimestre
Antes de desagregar componentes, conviene dimensionar la magnitud agregada. En el primer bimestre de 2026, la recaudación nacional acumuló una caída real interanual del 8,7%, equivalente a una pérdida aproximada de 3,3 billones de pesos en moneda de febrero de 2026, según estimaciones del IARAF sobre datos de ARCA e INDEC.
De esa pérdida, la Nación absorbió 2,42 billones de pesos y las provincias junto a CABA, 928.112 millones. No es un problema exclusivo del fisco central: es una contracción que atraviesa verticalmente toda la arquitectura fiscal argentina.
| Jurisdicción | Variación real interanual | Pérdida estimada (feb 2026) |
|---|---|---|
| Gobierno Nacional | -10,5% | $1.264.165 millones |
| Provincias y CABA | -8,0% | $476.768 millones |
| Total | -9,7% | $1.740.934 millones |
Fuente: IARAF con datos de ARCA e INDEC. Se supone inflación del 2,8% para febrero 2026.
El IVA como termómetro de la demanda interna
Existe una convención analítica que vale recordar: el IVA no miente sobre el consumo. A diferencia de otros tributos que pueden verse distorsionados por cambios normativos, exenciones sectoriales o modificaciones en alícuotas, el IVA neto de devoluciones refleja con razonable fidelidad el pulso de la actividad económica real.
En febrero, ese termómetro marcó fiebre: caída del 13,6% real interanual, con una contracción del IVA proveniente de aduanas —IVA DGA— del 37% en términos reales. En el bimestre acumulado, el IVA retrocedió 12,5% real interanual, con el componente aduanero cayendo 33%.
El IARAF identifica dos factores explicativos: la restitución de certificados de exclusión de percepción aduanera y un nivel menor de importaciones. Ambos son relevantes, pero el segundo merece atención particular. Menos importaciones no es solo una variable comercial: es una señal de demanda doméstica deprimida. Las empresas no importan insumos cuando no tienen pedidos que satisfacer. Es microeconomía de primer año, pero sus implicaciones macroeconómicas son de primera plana.
Derechos de exportación: la decisión que tiene precio fiscal
El tributo con mayor desplome del período fue, con amplitud, el de derechos de exportación: caída del 39,6% real interanual en febrero y del 40,2% en el bimestre. La explicación oficial es conocida: eliminación de carga tributaria al sector agropecuario como parte del programa de desregulación.
La decisión tiene fundamento en la lógica del modelo: reducir presión sobre el sector exportador para estimular liquidación de divisas y producción. Es un argumento legítimo. Pero la legitimidad del argumento no elimina el costo fiscal, y el costo fiscal no desaparece por no mencionarlo en las conferencias de prensa.
Cuando un gobierno elimina retenciones, está apostando a que el incremento en volumen y actividad compense la pérdida de alícuota. Esa apuesta puede ser correcta en el mediano plazo. En el corto, la aritmética es inexorable: menos alícuota con volumen sin cambio sustancial equivale a menos recaudación. Los números del IARAF confirman que esa brecha todavía no se cerró.
Aportes y contribuciones: el empleo formal bajo la lupa
El segundo tributo en importancia relativa —aportes y contribuciones a la seguridad social— descendió 5% real interanual en febrero y 4,4% en el bimestre acumulado. El IARAF señala dos vectores explicativos: el comportamiento del salario real y la cantidad de empleo formal.
Esta combinación debería encender señales de alerta en cualquier análisis serio de sostenibilidad del sistema previsional. Los aportes al sistema de seguridad social no son una variable abstracta del cuadro fiscal: son el oxígeno financiero del sistema jubilatorio. Una contracción real sostenida en esta fuente de ingresos, en un contexto de presión creciente sobre haberes, es una tensión estructural que no se resuelve con superávit primario en las cuentas de la Nación.
| Tributo | Variación real interanual (febrero) | Variación real interanual (bimestre) |
|---|---|---|
| Derechos de exportación | -39,6% | -40,2% |
| Derechos de importación | -26,7% | -19,6% |
| Impuestos internos | -16,5% | -17,6% |
| IVA neto | -13,6% | -12,5% |
| Aportes y contribuciones | -5,0% | -4,4% |
| Impuesto a combustibles | +18,8% | +8,8% |
Fuente: IARAF con datos de ARCA e INDEC. Se supone inflación del 2,8% para febrero 2026.
El único tributo en verde: una ironía que tiene nombre
En un cuadro de caídas generalizadas, el impuesto a los combustibles fue la única variable con signo positivo: suba del 18,8% real interanual en febrero y 8,8% en el bimestre. La ironía no es menor: en un programa económico que celebra la baja de la inflación como logro central, el único tributo que crece en términos reales es el que más directamente impacta en costos de transporte, logística y precios al consumidor final.
Crecer por la vía de impuestos regresivos sobre insumos energéticos mientras caen el IVA y los aportes laborales no es una señal de fortaleza fiscal. Es una señal de qué parte de la economía todavía tiene capacidad contributiva y cuál ya la agotó.
La pregunta que los números plantean
Siete caídas consecutivas no son una coincidencia estadística. Son el reflejo de una economía que todavía no encontró el punto de inflexión entre ajuste fiscal y recuperación de actividad. El modelo Milei apuesta a que la corrección de precios relativos, la apertura comercial y la desregulación generen un nuevo equilibrio productivo con mayor base imponible futura.
Esa apuesta puede ser correcta. Adam Smith describiría con entusiasmo la lógica de fondo. El problema es que los sistemas fiscales no operan en el mediano plazo: necesitan ingresos hoy para financiar servicios hoy, transferencias hoy y deuda hoy.
La recaudación no es solo un termómetro de la actividad económica. Es el límite real entre un programa económico sostenible y uno que depende de financiamiento externo para completar la ecuación. Con el Brent en 78 dólares y Vaca Muerta como activo estratégico, el potencial de ingresos futuros existe. Pero el futuro, por definición, no paga los vencimientos de marzo.
Fuente primaria: IARAF — Instituto Argentino de Análisis Fiscal, Informe de Recaudación Nacional febrero 2026, publicado el 2 de marzo de 2026. Datos de ARCA e INDEC. Por la Redacción 13News.info | Publicado: 2 de marzo de 2026
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