La Nueva Apuesta Energética de Amazon y Microsoft
Los gigantes tecnológicos como Amazon y Microsoft están recurriendo cada vez más a la energía nuclear para alimentar sus centros de datos en Estados Unidos. Esta tendencia surge en un momento en el que el rápido crecimiento del sector ha superado la capacidad de la red eléctrica para seguirle el ritmo. Los acuerdos de "coubicación" o "detrás del contador" permiten a los operadores de centros de datos abastecerse directamente de centrales nucleares, evitando así las limitaciones del sistema energético estadounidense.
El reciente acuerdo de Amazon para comprar un centro de datos conectado a la central nuclear de Susquehanna en Pensilvania por 650 millones de dólares ilustra este creciente interés. Microsoft también ha demostrado su intención de apostar por la energía nuclear al contratar ejecutivos especializados en este ámbito y firmar un acuerdo con Constellation para comprar energía nuclear cuando las fuentes eólicas y solares no estén disponibles.
La huella energética de los centros de datos en Estados Unidos podría crecer hasta 79 gigavatios a finales de 2030, según JLL. Ante este escenario, las centrales nucleares ofrecen una enorme reserva energética y la ventaja de tener emisiones de carbono insignificantes. Además, suelen estar rodeadas de amplios terrenos de seguridad, lo que proporciona el espacio necesario para albergar instalaciones de centros de datos.
Sin embargo, esta tendencia ha suscitado preocupación entre los expertos en energía. Si un mayor número de centros de datos contrata energía directamente de centrales nucleares comerciales, podría abrirse un "agujero atómico" en el suministro energético. Esto podría repercutir en los consumidores, quienes tendrían que pagar un alto precio por nuevas centrales eléctricas e infraestructuras de transmisión para compensar el déficit.
Por otro lado, los operadores de centrales nucleares ven en los centros de datos un salvavidas para una industria que flaquea. Muchas centrales han pasado apuros financieros en los últimos años debido a la competencia del gas natural barato. El gobierno de Biden ha comprometido más de 5.500 millones de euros para salvar las centrales nucleares en riesgo de cierre, reconociendo su importancia para la descarbonización.
No todos los centros de datos optan por la energía nuclear. Algunas empresas, como Novva, están construyendo centros alimentados por generadores de gas natural como alternativa a corto plazo mientras esperan más energía de la red. Aunque el gas natural sigue siendo un combustible fósil, se pueden tomar medidas para hacerlo más eficiente y limpio.
El futuro de los centros de datos y su relación con la energía nuclear es un tema candente que seguirá evolucionando en los próximos años. Mientras las empresas tecnológicas buscan asegurar fuentes de energía fiables y sostenibles, deberán encontrar un equilibrio entre sus necesidades, las preocupaciones ambientales y el impacto en los consumidores.
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