Economía 13News-Economía 09/04/2025

Inflación porteña sube a 3,2% en marzo: alimentos y educación impulsan aceleración en CABA

La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires experimentó una aceleración durante marzo, alcanzando un 3,2% según reportes oficiales divulgados este martes por la Dirección General de Estadística y Censos porteña

La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires experimentó una aceleración durante marzo, alcanzando un 3,2% según reportes oficiales divulgados este martes por la Dirección General de Estadística y Censos porteña. Este indicador muestra un incremento significativo de más de un punto porcentual respecto a las cifras registradas en febrero, evidenciando presiones inflacionarias persistentes en sectores clave de la economía local.

El primer trimestre del año concluye con un acumulado inflacionario del 8,6% en la capital argentina, mientras que en términos interanuales la variación se sitúa en 63,5%. Aunque esta última métrica refleja una notable desaceleración de casi 16 puntos porcentuales en comparación con los datos de febrero, los valores continúan en rangos elevados para los consumidores porteños.

Los sectores que ejercieron mayor presión alcista sobre el índice general fueron principalmente tres: alimentos y bebidas no alcohólicas, educación, y vivienda. En conjunto, estos rubros explican más de tres cuartos del incremento mensual observado en marzo, configurando un escenario inflacionario concentrado en necesidades básicas.

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El sector educativo lideró las alzas con un salto del 14,3%, fenómeno vinculado directamente al inicio del ciclo lectivo y los consecuentes ajustes en las cuotas de establecimientos privados. Este componente aportó 0,66 puntos porcentuales al índice general, convirtiéndose en uno de los principales impulsores de la inflación mensual.

En el rubro alimenticio, el incremento alcanzó un 4,7%, con particular intensidad en verduras, tubérculos y legumbres, que registraron un dramático aumento del 25,8% en solo treinta días. Los productos cárnicos también mostraron alzas significativas del 5,7%, mientras que lácteos y huevos avanzaron un 1,9%. El conjunto de estos productos básicos para la canasta familiar contribuyó con 0,83 puntos porcentuales al índice global.

Las fuertes precipitaciones registradas durante marzo jugaron un papel determinante en el comportamiento de los precios de productos frescos, especialmente en hortalizas y frutas. Artículos como la lechuga criolla, que alcanzó los $6.634 por kilogramo, o el morrón rojo, cotizado a $3.247, ejemplifican el impacto de factores climáticos en la cadena de distribución alimentaria.

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El sector de vivienda, agua, electricidad y gas no quedó al margen de la tendencia alcista, con un incremento del 2,7%, impulsado principalmente por ajustes en contratos de alquiler, gastos comunitarios y servicios de mantenimiento. Este componente aportó 0,53 puntos porcentuales al índice general.

Un análisis más detallado del comportamiento inflacionario revela una marcada diferencia entre servicios y bienes. Los servicios avanzaron a un ritmo mensual del 3,3%, acumulando un 10% en el trimestre y un 83,9% interanual. Por su parte, los bienes registraron un incremento del 3% mensual, 6,4% trimestral y 38,6% interanual. Esta disparidad refleja el fuerte impacto de rubros como educación, medicina prepaga y gastronomía fuera del hogar en la estructura de costos de los hogares porteños.

La inflación núcleo, medida mediante el agregado "Resto IPCBA" que excluye componentes regulados y estacionales, mostró una desaceleración al situarse en 2,7% mensual, con una variación interanual del 60,4%. Mientras tanto, los precios regulados escalaron un 4,7%, impulsados por las mencionadas cuotas escolares, tarifas de servicios públicos y ajustes en medicina prepaga.

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Los datos del índice porteño funcionan tradicionalmente como un termómetro anticipado del comportamiento inflacionario a nivel nacional. Las proyecciones de diversos analistas para el Índice de Precios al Consumidor Nacional oscilan alrededor del 3%, con algunas estimaciones ligeramente por encima y otras apenas por debajo de este umbral. El relevamiento realizado por la consultora C&T para la región del Gran Buenos Aires arrojó un incremento del 2,7% mensual en marzo, superior al 2,4% registrado en febrero.

Particularmente revelador resulta el comportamiento reciente de la inflación breakeven, indicador que refleja las expectativas inflacionarias implícitas en los instrumentos financieros. Este parámetro se situaba en 2,8% en los últimos días analizados, con tendencia aceleratoria que podría impactar las mediciones correspondientes a abril.

Entre los productos básicos con mayores incrementos destacan las verduras, con variaciones extraordinarias que afectan directamente el presupuesto familiar. Además de los ya mencionados, el tomate perita alcanzó los $2.698 por kilogramo, mientras que los zapallitos se situaron en $2.143 y la acelga llegó a $2.022 por atado.

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En el rubro cárnico, cortes populares como el asado se comercializan a $11.075 por kilogramo, mientras que la nalga supera los $14.383 y la carne picada alcanza los $8.334. Los embutidos y fiambres también registran valores elevados, con el jamón cocido a $15.544 por kilogramo y el salame a $21.072.

Para completar el panorama de productos básicos, la docena de huevos se comercializa a $3.627, el litro de leche común entera a $1.465, y el kilogramo de queso cuartirolo supera los $11.185. En panificados, el tradicional pan francés tipo flauta alcanza los $3.133 por kilogramo.

Si bien los indicadores muestran cierta moderación respecto a los picos inflacionarios observados a finales de 2023 y principios de 2024, los valores actuales continúan ejerciendo una presión considerable sobre el poder adquisitivo de los hogares porteños. La evolución futura del índice estará condicionada por múltiples factores, incluyendo la trayectoria de los precios regulados, la política cambiaria y el comportamiento de las tarifas de servicios públicos.

Las perspectivas para los próximos meses sugieren que, pese a los esfuerzos por contener la espiral inflacionaria, persisten factores estructurales que dificultan una desaceleración más pronunciada. La dinámica de aumentos en sectores clave como alimentos, educación y vivienda continúa ejerciendo presión sobre el índice general, complicando el objetivo de estabilización de precios.

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El comportamiento de los indicadores inflacionarios en la capital argentina cobra especial relevancia en el contexto económico actual, caracterizado por una compleja combinación de factores internos y externos. La publicación del índice nacional en los próximos días permitirá confirmar si la tendencia observada en CABA se replica a escala país, configurando un escenario que exigirá ajustes en las políticas económicas vigentes para contener las presiones sobre los precios.

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