"La Moneda Fuerte es Fruto de una Economía Fuerte": Ramiro Castiñeira Desafía las Críticas sobre Atraso Cambiario


La Newsletter de Gustavo Reija - Economista y CEO de NETIA GROUP
4 informes exclusivos cada mes, con el análisis de las tendencias macroeconómicas y políticas con perspectivas sobre mercados financieros y su impacto en la industria. Recomendaciones estratégicas para inversores y empresarios.
Suscripción con MERCADOPAGO
El debate sobre la política cambiaria argentina alcanza un nuevo nivel con la intervención de Ramiro Castiñeira, asesor presidencial, quien desafía la narrativa convencional sobre el atraso del tipo de cambio. Su análisis, respaldado públicamente por el ministro Luis Caputo, establece un contraste directo con políticas monetarias anteriores.
A través de un detallado análisis histórico, Castiñeira desarticula las comparaciones con administraciones previas. Señala que, a diferencia del gobierno de Cristina Kirchner que "reventaba reservas", la actual gestión ha acumulado un récord de USD 19,000 millones. Contrasta también con Macri, quien sostenía el tipo de cambio mediante endeudamiento externo, mientras ahora se han cancelado USD 20,000 millones netos de deuda.
La comparación más significativa la establece con el período de Alberto Fernández, caracterizado por una "bicicleta financiera" con tasas del 133%. El panorama actual muestra un Banco Central sin deuda remunerada y tasas reducidas al 35%, marcando un cambio fundamental en la política monetaria.


Castiñeira construye su argumento sobre tres pilares fundamentales:
- Acumulación histórica de reservas
- Cancelación neta de deuda externa
- Eliminación de la bicicleta financiera
El asesor presidencial va más allá al vincular la fortaleza cambiaria con el desarrollo económico general: "Una economía débil tiene moneda débil. Una economía fuerte, tiene moneda fuerte". Este argumento se respalda señalando que el tipo de cambio actual permite salarios en dólares comparables con otros países latinoamericanos "sin dictaduras ni peronistas".
Los resultados macroeconómicos respaldan esta postura:
- Superávit fiscal consolidado
- Balance comercial positivo
- Excedente energético
- Inicio de inversión privada después de 15 años
La respuesta pública de Caputo, aplaudiendo el análisis, sugiere una posición gubernamental unificada frente a las críticas sobre política cambiaria. Este respaldo ocurre mientras se mantiene el cepo, indicando que el gobierno ve la actual fortaleza del peso como resultado de fundamentales económicos sólidos más que de restricciones artificiales.
El mensaje a los críticos es directo, recordando "lo caro que salió escuchar a los agoreros en 2024". Esta advertencia sugiere que el gobierno mantendrá su curso actual, confiando en que los resultados macroeconómicos continuarán respaldando su estrategia cambiaria.
Esta defensa de la política cambiaria marca un punto de inflexión en el debate económico argentino, desafiando consensos establecidos sobre la relación entre tipo de cambio y competitividad. El tiempo dirá si esta nueva narrativa sobre "moneda fuerte, economía fuerte" resistirá la prueba de los mercados.





