Economía 13News-Economía 30/05/2024

El Gobierno se prepara para pagar parte del swap con China usando reservas del BCRA mientras negocia una extensión

En medio de las negociaciones para extender el swap con China, el Gobierno argentino se prepara para la posibilidad de tener que pagar una parte del crédito en el corto plazo, ante la inminencia de los vencimientos y la falta de avances diplomáticos con el país asiático

En medio de las negociaciones para extender el swap con China, el Gobierno argentino se prepara para la posibilidad de tener que pagar una parte del crédito en el corto plazo, ante la inminencia de los vencimientos y la falta de avances diplomáticos con el país asiático. Sin embargo, el equipo económico asegura contar con las reservas suficientes en el Banco Central para hacer frente a esta situación.

No hay una definición todavía sobre el curso de acción, dado que en el mes próximo vencen USD 2.900 millones y en julio otros USD 1.900 millones de este crédito del banco central de China. La negociación no solo transita por carriles financieros, sino también políticos-estratégicos, lo que añade complejidad al proceso.

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La postura oficial es que el swap, como otros compromisos contractuales, debe cumplirse. Dado el escaso tiempo que resta hasta los vencimientos, es bastante difícil que puedan refinanciar todo ese dinero. Por ello, el equipo económico cree que la negociación terminará en un punto medio, con una parte refinanciada y la otra abonada a término.

Si este fuera el escenario, el BCRA asegura estar tranquilo, ya que afirma tener las reservas necesarias para abonar el swap en su totalidad. Esto se debe a que ha pasado de reservas netas negativas por USD 11.000 millones a una situación de equilibrio.

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A pesar de que el segundo semestre es menos generoso en materia de acumulación de reservas, luego de la fuerte liquidación del agro, la conducción económica cree que no tendrá problemas ni en materia cambiaria ni en cumplir la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en este plano. Las metas contemplan la estacionalidad y, para fin de septiembre, cuando termina el programa, la variación positiva debe ascender a USD 7.600 millones.

Mientras tanto, el Gobierno espera que el directorio del FMI, que conduce Kristalina Georgieva, se reúna para aprobar políticamente lo que el staff ya avaló: las metas del primer trimestre, que también se cumplieron en materia fiscal y de política monetaria. Este paso habilitará el desembolso de unos USD 900 millones a la Argentina.

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El presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo han afirmado explícitamente que comenzaron la negociación de un nuevo programa con el FMI para reemplazar el firmado por Alberto Fernández en 2022. Sin embargo, parecen haberse evaporado las ilusiones de contar con un monto gigante como otros USD 15.000 millones para levantar el cepo y unificar el tipo de cambio, dejando un esquema de flotación, por expectativas más modestas y realistas.

Desde Washington, no quieren mostrar generosidad con un socio del organismo que ha incumplido históricamente todos los acuerdos que firmó, aunque reconozcan el fuerte viraje registrado desde diciembre último con Milei. Para el FMI, hacen falta más pruebas concretas de la sustentabilidad política y social del ajuste, como la sanción definitiva de la ley bases y el paquete fiscal, y la implementación completa del aumento en las tarifas de los servicios públicos.

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En conclusión, el Gobierno argentino se encuentra en una encrucijada, negociando la extensión del swap con China mientras se prepara para la posibilidad de tener que pagar una parte del crédito usando las reservas del BCRA. El equipo económico asegura tener la capacidad para hacer frente a esta situación, pero el resultado final dependerá de la evolución de las negociaciones y de la aprobación del FMI de las metas cumplidas por el país. El camino hacia la estabilidad económica y financiera de Argentina sigue siendo complejo, pero el Gobierno confía en sus herramientas y estrategias para superar estos desafíos.

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