Economía 13News-Economía 03/07/2025

Analistas prevén volatilidad en valor del Dólar en segundo semestre electoral

La divisa estadounidense experimentó una escalada significativa durante la primera semana de julio, acumulando un incremento de 40 pesos que la posicionó en los registros más elevados desde la eliminación del cepo cambiario

La divisa estadounidense experimentó una escalada significativa durante la primera semana de julio, acumulando un incremento de 40 pesos que la posicionó en los registros más elevados desde la eliminación del cepo cambiario. Esta situación marca el inicio de lo que los especialistas anticipan como un período caracterizado por mayor incertidumbre en el mercado de divisas durante el segundo semestre del año.

La convergencia de múltiples factores estacionales desencadenó este movimiento alcista en la cotización oficial. El pago de aguinaldos correspondiente a la primera mitad del año inyectó liquidez en pesos al mercado, mientras que la reducida renovación de instrumentos de deuda del Tesoro Nacional contribuyó a amplificar la disponibilidad de moneda local. Esta combinación generó las condiciones propicias para el fortalecimiento de la moneda norteamericana frente al peso argentino.

Elementos externos agregaron presión adicional al panorama cambiario. El conflicto judicial relacionado con la expropiación de YPF introdujo incertidumbre respecto a las potenciales implicaciones fiscales para el Estado argentino. Simultáneamente, el informe elaborado por JP Morgan generó turbulencias adicionales al sugerir cautela respecto a las inversiones en instrumentos locales denominados en pesos.

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Claudio Caprarulo, director de Analytica, advirtió que la segunda mitad del ejercicio estará marcada por fluctuaciones más pronunciadas en el tipo de cambio. El economista considera que este período constituirá una prueba decisiva para el esquema de bandas cambiarias implementado por el Banco Central como mecanismo de estabilización.

La ausencia de factores compensatorios representa un desafío adicional para las autoridades monetarias. Durante 2024, la reducción estacional en la oferta de divisas provenientes del sector agropecuario fue contrarrestada mediante la implementación del régimen de blanqueo de capitales. Sin embargo, este mecanismo excepcional no se encuentra disponible para el período actual.

Las estadísticas revelan la magnitud del desafío. En los últimos 3 meses, el promedio de incremento de la cotización oficial alcanzó el 3 por ciento mensual. Caprarulo anticipa que este porcentaje se incrementará en todos los escenarios proyectados para la segunda mitad del año, independientemente de las variables macroeconómicas que predominen.

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El Gobierno argentino ingresó al tercer trimestre sin haber cumplimentado la meta de acumulación de reservas acordada con el Fondo Monetario Internacional. Esta situación se agrava considerando que la administración nacional enfrenta la etapa más compleja del año en el frente externo, dado que el período de cosecha gruesa ha concluido.

Rocío Bisang, economista de Eco Go, sugiere que las presiones alcistas sobre la divisa estadounidense podrían diluirse en los próximos días, condicionado a la ausencia de fenómenos disruptivos. No obstante, la especialista reconoce los obstáculos estructurales que caracterizarán el mercado cambiario en los meses venideros.

La estacionalidad del sector agrícola constituye un factor determinante. Bisang explica que la propia naturaleza cíclica de la actividad rural debería tender a reducir la liquidación de divisas. Adicionalmente, las elecciones programadas para octubre pueden generar volatilidad, no necesariamente por el resultado electoral en sí mismo, sino por la posibilidad de que se anticipen modificaciones en la política económica que motiven el desarme de posiciones.

Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, coincide en que los próximos 3 meses presentarán desafíos particulares. La reducción del ingreso de divisas, combinada con el factor electoral que tradicionalmente impulsa a los agentes económicos a buscar cobertura, obligará al Gobierno a realinear los incentivos. Carrera estima probable que las autoridades deban convalidar tasas de interés más elevadas como mecanismo de contención.

La administración nacional deberá navegar un equilibrio delicado entre un tipo de cambio que se incrementa por encima de las expectativas, pero que aún permite mantener cierta comodidad operativa. Juan Manuel Truffa, socio de Outlier, no visualiza razones para que la cuestión cambiaria se complique excesivamente, aunque reconoce la necesidad de gestión activa.

Truffa proyecta la consolidación de un equilibrio entre 1200 y algo superior a 1230 pesos por dólar, similar a los niveles observados recientemente. Considera que este rango representa un equilibrio razonable, especialmente considerando que aún resta el ingreso de divisas adicionales provenientes del sector agropecuario.

Para el especialista de Outlier, la confluencia del aporte extra del campo, la menor demanda asociada al pago de aguinaldos y eventuales intervenciones oficiales en el mercado de futuros contribuirán a mantener el tipo de cambio en relativa estabilidad durante julio. Sin embargo, advierte que no estará exento de presiones, considerando la menor disponibilidad de dólares en los meses subsiguientes.

La necesidad de identificar fuentes alternativas de divisas emerge como una prioridad para las autoridades económicas. El agotamiento gradual de los flujos estacionales tradicionales requerirá la implementación de estrategias complementarias que garanticen la provisión de dólares al sistema.

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Los analistas coinciden en que el esquema de bandas cambiarias del Banco Central enfrentará su prueba más exigente durante el segundo semestre. La capacidad de las autoridades monetarias para mantener la estabilidad cambiaria sin recurrir a intervenciones masivas determinará la sostenibilidad del programa económico en su conjunto.

La coyuntura actual refleja las tensiones inherentes a un proceso de normalización cambiaria en una economía que atraviesa un período de transición macroeconómica. La eliminación de controles cambiarios generó beneficios en términos de transparencia y eficiencia, pero también expuso al sistema a volatilidades que requieren gestión activa por parte de las autoridades.

La evolución del tipo de cambio durante los próximos meses constituirá un indicador clave del éxito del programa económico. Los desafíos identificados por los especialistas subrayan la importancia de mantener coherencia entre las políticas fiscal, monetaria y cambiaria para preservar la estabilidad macroeconómica.

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El mercado cambiario argentino se encuentra en una encrucijada donde convergen factores estacionales, presiones externas y expectativas electorales. La capacidad de las autoridades para navegar esta complejidad determinará no solo la estabilidad del tipo de cambio, sino también la credibilidad del programa económico en su conjunto.

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