Economía 13News-Economía 23/06/2024

La Apreciación del Peso Frente al Real Brasileño y sus Implicaciones Económicas: Crawling peg en crisis

La dinámica cambiaria entre Argentina y Brasil está generando preocupación en el ámbito económico. Mientras el real brasileño se devalúa significativamente, el peso argentino muestra una tendencia a la apreciación, lo que podría complicar los planes económicos del gobierno de Javier Milei

La dinámica cambiaria entre Argentina y Brasil está generando preocupación en el ámbito económico. Mientras el real brasileño se devalúa significativamente, el peso argentino muestra una tendencia a la apreciación, lo que podría complicar los planes económicos del gobierno de Javier Milei.

Ley Bases y Reestructuración del Gabinete: las dos prioridades de Milei luego de su gira por Europa

Desde principios de 2024, la moneda brasileña ha experimentado una depreciación del 11%, alcanzando los 5,45 por dólar. En contraste, el peso argentino se ha devaluado un 10,8% en el mismo período, pero con una inflación acumulada del 71,9% hasta mayo. Esta disparidad genera un escenario de potencial pérdida de competitividad para las exportaciones argentinas.

El índice de tipo de cambio real que publica el Banco Central argentino (BCRA) refleja esta situación. Al comparar el peso con el real, el índice se ubica en 85,15, un 11,5% por debajo del valor previo a la devaluación de agosto 2023 y casi un 50% inferior al inicio de la gestión actual. Similarmente, el índice de tipo de cambio real multilateral, que considera una canasta de monedas de los principales socios comerciales, muestra una tendencia similar.

Apple Intelligence en China: El Desafío de Apple para Mantener su Posición en el Mercado de Smartphones

Esta apreciación relativa del peso frente al real podría tener consecuencias significativas para el comercio bilateral. Las exportaciones argentinas podrían volverse menos competitivas en el mercado brasileño, mientras que los productos brasileños ganarían atractivo en Argentina. Además, podría disminuir la demanda de productos argentinos por parte de Brasil, el principal socio comercial del país.

El gobierno argentino, liderado por el ministro de Economía Luis Caputo, ha reiterado su compromiso de mantener un ritmo de devaluación del 2% mensual. Sin embargo, esta estrategia enfrenta crecientes desafíos ante la rápida depreciación del real y la persistente inflación doméstica.

INTENSAMENTE 2 arrasa en cines: Recauda más de u$d 500 millones a nivel mundial

Analistas del mercado señalan que mantener este ritmo de devaluación podría ser difícil y que una eventual salida del cepo cambiario probablemente requeriría un ajuste más brusco del tipo de cambio para corregir la apreciación actual del peso.

Por su parte, el futuro del real brasileño es incierto. Según encuestas del Banco Central de Brasil, se espera que la moneda se ubique en 5,10 por dólar al cierre del año, lo que implicaría una leve apreciación desde los niveles actuales.

Bullrich despide y denuncia al secretario de Seguridad por interferencia en licitación de alimentos para el SPF

Este escenario plantea un dilema para las autoridades económicas argentinas. Por un lado, mantener el ritmo actual de devaluación podría erosionar aún más la competitividad de las exportaciones. Por otro, acelerar la depreciación del peso podría reavivar presiones inflacionarias que el gobierno está intentando controlar.

La situación subraya la complejidad de la política cambiaria en un contexto de alta inflación y volatilidad global. El desafío para el equipo económico de Milei será encontrar un equilibrio que permita mantener la competitividad externa sin comprometer los objetivos de estabilización interna.

¿Qué está mirando el mercado? Los 5 logros de Milei y los 4 problemas a resolver para dar certidumbre

En última instancia, la evolución de esta dinámica cambiaria tendrá implicaciones significativas no solo para el comercio bilateral con Brasil, sino también para la estrategia económica general del gobierno argentino y sus perspectivas de crecimiento y estabilidad a mediano plazo.

Te puede interesar

El ancla que empieza a ceder: la baja calidad del ajuste fiscal argentino

El resultado fiscal de junio, con déficit primario y financiero, comienza a mostrar la fragilidad de una de las bases del relato libertario: el ancla fiscal.

Todas las fichas a la economía: la macro de la foto y el país que no aparece

El Gobierno apuesta a la reactivación para 2027, pero los dólares que celebra se fugan y la industria se contrae

El crecimiento que esconde una primarización

El PIB sube 2,3%, pero la industria y la inversión retroceden: el dato desnuda qué Argentina está creciendo primarizando su estructura productiva

La madre de todas las industrias trabaja a media máquina: la metalurgia perforó el piso de la pandemia

El último informe del sector metalúrgico expone un dato que el discurso oficial prefiere no mirar: la actividad cayó 5,1% interanual en mayo y la utilización de la capacidad instalada se hundió al 39,8%, su peor nivel desde marzo de 2020. Detrás de la desinflación celebrada conviven fábricas que apagan sus máquinas.

Economía en K: el país que crece para unos pocos y se rompe para la mayoría

El RIGI vuela con blindaje de 30 años mientras las pymes proyectan perder 500.000 empleos en 2026. La grieta que importa ya no es política: es productiva.

El derrame que nunca llegará: importan una ciudad china entera y a las pymes argentinas ni las dejaron competir

La decisión de un megaproyecto minero de u$s18.000 millones de traer una ciudad prefabricada desde China encendió todas las alarmas en la industria y la construcción. Los datos de empleo confirman que la promesa del desarrollo regional no se cumple: el interior se desangra más rápido que el conurbano.