Economía 13News-Economía 13/07/2024

Emisión cero y Shock monetario desde el lunes: política extrema con advertencias de analistas

El gobierno argentino, encabezado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, ha anunciado una nueva fase en su programa económico que busca combatir la inflación y estabilizar el mercado cambiario

El gobierno argentino, encabezado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, ha anunciado una nueva fase en su programa económico que busca combatir la inflación y estabilizar el mercado cambiario. Esta estrategia, denominada de "emisión cero" y "peso recontra-escaso", ha generado diversas reacciones entre economistas y analistas, quienes evalúan sus posibles impactos y desafíos.

La nueva política, que entrará en vigencia el próximo lunes, implica el congelamiento e incluso la potencial reducción de la Base Monetaria del Banco Central. El objetivo principal es acelerar la "desinflación" de la economía y limitar la compra de dólares por parte de los agentes económicos. Esta medida se suma a una serie de acciones previas que buscan cerrar lo que el gobierno llama los "grifos" de emisión de pesos en la economía.

Según explicó el ministro Caputo, se han cerrado sucesivamente las fuentes de emisión monetaria: primero el déficit fiscal, luego los intereses por el pago de los "pasivos remunerados" del Banco Central, y ahora se cerrarán las relacionadas con los "puts" de los bancos y la compra de dólares en el mercado oficial.

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La nueva estrategia implica que el Banco Central, tras comprar dólares a precio oficial en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), venderá una parte de estos a un precio más alto en el mercado de Contado con Liquidación (CCL). Esta operación busca "esterilizar" los pesos emitidos inicialmente y, al mismo tiempo, incrementar las reservas del Banco Central.

Caputo ha defendido enfáticamente esta política, afirmando que "a la inflación le estábamos ganando por puntos y esta es una mano de nocaut". El ministro sostiene que estas medidas derrotarán definitivamente a la inflación y acelerarán el proceso de normalización económica.

Sin embargo, las reacciones de los economistas consultados por diversos medios han sido mixtas, con varios expresando escepticismo sobre la efectividad y las posibles consecuencias de estas medidas.

Jorge Vasconcelos, economista jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea, señaló que estas medidas deberían ir acompañadas de un aumento en las tasas de interés. Además, planteó interrogantes sobre cómo afectará esta nueva política a la paridad de los bonos y, por ende, al "riesgo-país".

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Por su parte, el economista Iván Carrino interpretó que la finalidad del anuncio es eliminar el cepo cambiario, aunque el propio ministro Caputo realizó una corrección a esta interpretación, aclarando que la absorción se realiza por la cantidad de pesos emitidos.

Carlos Rodríguez, ex asesor de Milei durante la campaña electoral, fue más crítico, calificando la medida como "otro impuesto de Milei" y sugiriendo que es un mecanismo para apuntalar los ingresos del gobierno frente a la carga fiscal inmediata y la menor recaudación futura.

Ricardo Delgado, director de Analytica Consultores, consideró que esta nueva política es "más extrema que la Convertibilidad", acercándose al modelo de "dolarización endógena" del que había hablado Milei. Sin embargo, Delgado señaló que aún no se va a la dolarización por falta de dólares suficientes, falta de aval del gobierno de Estados Unidos y del FMI, además de la necesidad de pasar por el Congreso.

Un punto importante a considerar, según Vasconcelos, es cómo afectará esta política a la predisposición de los agricultores para vender granos, especialmente en un momento en que los precios nominales en pesos del trigo y el maíz están en leve baja.

Caputo, por su parte, se mostró optimista sobre los efectos de estas medidas en el mercado cambiario. Afirmó que el dólar blue a 1.500 pesos "no le quita el sueño" y predijo que "todos los dólares van a volver a bajar". También aseguró que la brecha cambiaria "va a tender a colapsar", lo que facilitaría una salida del cepo "más sencilla y no traumática para los argentinos".

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El ministro también aprovechó para desmentir que el FMI haya solicitado una devaluación del peso y sugirió la posibilidad de recibir fondos frescos en un próximo acuerdo con el organismo internacional.

Sin embargo, algunos analistas señalan que esta estrategia no está exenta de riesgos. La restricción monetaria podría tener efectos negativos sobre la actividad económica y el empleo, al menos en el corto plazo. Además, la efectividad de estas medidas dependerá en gran medida de la confianza que generen en los mercados y en la población.

El éxito de esta nueva fase económica también estará condicionado por factores externos, como la evolución de la economía global y los precios de las materias primas, así como por la capacidad del gobierno de mantener el apoyo político necesario para implementar estas medidas.

Otro aspecto a considerar es cómo afectará esta política a los diferentes sectores de la economía. Por ejemplo, el impacto en el sector agrícola, crucial para la generación de divisas, será fundamental para el éxito de la estrategia. También queda por ver cómo reaccionarán los mercados financieros y cómo afectará esto a las inversiones y al crecimiento económico a mediano y largo plazo.

La decisión de congelar la Base Monetaria también plantea interrogantes sobre la capacidad del Banco Central para responder a posibles crisis o shocks económicos. En un escenario de "emisión cero", las herramientas tradicionales de política monetaria podrían verse limitadas.

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Además, existe la preocupación de que esta política pueda generar una contracción económica excesiva. Si bien el objetivo es combatir la inflación, una reducción demasiado agresiva de la liquidez podría afectar negativamente el consumo y la inversión, lo que podría llevar a una recesión más profunda.

Por otro lado, la estrategia de comprar dólares "baratos" en el mercado oficial y venderlos más caros en el mercado paralelo ha sido criticada por algunos economistas como una forma de impuesto encubierto. Esto podría generar distorsiones en el mercado y afectar la competitividad de ciertos sectores de la economía.

En cuanto al impacto social, queda por ver cómo estas medidas afectarán el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados. Si bien se espera que la inflación disminuya, el congelamiento de la Base Monetaria podría limitar la capacidad del gobierno para responder a demandas salariales o aumentos en las jubilaciones.

En conclusión, la nueva política económica del gobierno argentino representa un enfoque audaz y arriesgado para abordar los problemas económicos crónicos del país. Si bien el objetivo de reducir la inflación y estabilizar el mercado cambiario es loable, los métodos elegidos han generado debate y preocupación entre los expertos.

El éxito de esta estrategia dependerá de múltiples factores, incluyendo la respuesta de los mercados, la evolución de la economía global, y la capacidad del gobierno para mantener el rumbo frente a posibles presiones sociales y políticas.

En última instancia, el tiempo dirá si esta política de "shock monetario" logrará los resultados esperados o si, como han advertido algunos críticos, podría generar nuevos desequilibrios en la economía argentina. Lo que está claro es que el país se embarca en un experimento económico sin precedentes, cuyos resultados serán observados con atención tanto dentro como fuera de sus fronteras.

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