Economía 13News-Economía 25/07/2024

Flexibilización del cepo cambiario: Análisis de las medidas recientes y que falta para normalizar mercado del dólar

El gobierno argentino ha dado pasos significativos hacia la flexibilización del cepo cambiario, una medida largamente esperada por inversores y analistas económicos

El gobierno argentino ha dado pasos significativos hacia la flexibilización del cepo cambiario, una medida largamente esperada por inversores y analistas económicos. Mientras las autoridades continúan en conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y entidades financieras internacionales en busca de reforzar las reservas, se han implementado una serie de ajustes en las restricciones cambiarias vigentes. Estas modificaciones, aunque aún limitadas, señalan una dirección clara hacia la normalización del mercado de divisas.

Entre las medidas más destacadas se encuentra la reducción de los plazos para acceder a divisas oficiales destinadas a importaciones. Asimismo, se han eliminado ciertas limitaciones que impedían a determinados grupos adquirir moneda extranjera en el mercado financiero. Estos cambios, si bien modestos, representan un avance en la estrategia gubernamental de ir desmontando gradualmente las barreras cambiarias.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, ofrece una visión cautelosa pero positiva sobre estas modificaciones. Según su análisis, las medidas apuntan en la dirección correcta, aunque advierte que aún estamos lejos de un esquema completamente normalizado en las cuentas externas del país. Franco subraya la importancia de que el gobierno demuestre su voluntad de flexibilizar, aun cuando esta flexibilización no sea todavía completa.

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El experto enfatiza la necesidad de eliminar los controles de cambio durante el año en curso. Este paso sería fundamental para brindar certezas respecto a las reglas de juego tanto al sector privado doméstico como al externo, fomentando así un clima propicio para las inversiones. Sin embargo, reconoce que, en línea con el plan gubernamental de ir removiendo "capas" del cepo cambiario de manera gradual, todavía queda un largo camino por recorrer.

Un aspecto crucial que requiere mayor atención es la eliminación de la calendarización de los pagos para importaciones. A partir de agosto, se ha establecido que el acceso al mercado de cambios para saldar importaciones se difiere hasta 90 días, dependiendo del tipo de bien. Este plazo representa una mejora respecto al máximo de 120 jornadas que regía anteriormente. No obstante, los analistas coinciden en que es necesario continuar reduciendo estos plazos.

La disminución progresiva de estos períodos permitirá a los importadores acceder a las divisas al precio oficial más cerca del momento en que deben efectuar el pago de sus compras. Esta medida tendrá un impacto positivo en la reducción de los costos de financiamiento y contribuirá a normalizar la dinámica de la demanda de divisas esencial para el funcionamiento de la economía.

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Otro elemento del cepo que permanece vigente y que merece atención es la restricción cruzada entre el mercado cambiario oficial y el financiero. Esta normativa impide que quienes operan en uno de estos mercados puedan hacerlo en el otro durante un período de tres meses. La consultora Outlier ejemplifica esta situación señalando que aquellos que han estado accediendo al contado con liquidación para pagar importaciones deberán esperar 90 días antes de poder volver a operar en el mercado libre de cambios.

La persistencia de esta restricción dificulta la evaluación precisa de la demanda real de dólares en cada uno de estos mercados. Su eventual eliminación permitiría una mayor fluidez en las operaciones cambiarias y una mejor comprensión de las dinámicas de oferta y demanda de divisas.

Un tercer aspecto del cepo cambiario que aún requiere atención son las limitaciones a la compra de dólares para atesoramiento, comúnmente conocido como "dólar ahorro". Los economistas coinciden en que estas restricciones probablemente sean las últimas en ser desmanteladas, dado que las cuestiones comerciales tienen prioridad sobre aquellas relacionadas con el ahorro personal.

Actualmente, existen dos tipos principales de restricciones en este ámbito. Por un lado, hay una limitación de monto, que permite acceder solamente a US$200 al precio oficial más recargos. Por otro lado, existe una serie de requisitos que deben cumplirse para poder realizar estas operaciones. Entre ellos, se encuentran no haber recibido beneficios estatales durante la pandemia, no percibir subsidios a los servicios públicos, no ser titular de planes sociales o Asignación Universal por Hijo (AUH), no haber agotado el cupo de US$200 con gastos de tarjeta, y no estar inscrito en la moratoria previsional.

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El gobierno ha prometido una reducción del impuesto PAIS a partir de septiembre, lo que podría aliviar en cierta medida la carga sobre estas operaciones. Sin embargo, la eliminación completa de estas restricciones parece estar aún lejos en el horizonte.

A pesar de estos avances, es importante señalar que el camino hacia la normalización completa del mercado cambiario argentino aún es largo y complejo. La situación de las reservas internacionales del Banco Central sigue siendo un punto de preocupación, y la necesidad de mantener cierto control sobre la demanda de divisas para evitar una crisis cambiaria sigue siendo una prioridad para las autoridades económicas.

El desafío para el gobierno radica en encontrar el equilibrio adecuado entre la flexibilización gradual del cepo y el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica. La velocidad y la secuencia en la que se implementen las futuras medidas de liberalización serán cruciales para el éxito de esta estrategia.

Asimismo, es fundamental que estas medidas se acompañen de políticas económicas más amplias que fomenten la confianza de los inversores, estimulen la producción y las exportaciones, y contribuyan a la acumulación de reservas internacionales. Solo con un enfoque integral que aborde los desequilibrios macroeconómicos subyacentes se podrá lograr una normalización sostenible del mercado cambiario.

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Las recientes medidas de flexibilización del cepo cambiario representan un paso en la dirección correcta, pero aún queda mucho trabajo por hacer. La eliminación gradual de las restricciones, la normalización de los plazos para importaciones, y la eventual liberación del mercado de cambios son objetivos que requerirán tiempo, paciencia y una gestión económica cuidadosa.

El éxito de esta estrategia dependerá no solo de la implementación técnica de las medidas, sino también de la capacidad del gobierno para generar confianza en los mercados y en la población. La transparencia en la comunicación de los objetivos y plazos, así como la consistencia en la aplicación de las políticas, serán factores clave para lograr una transición exitosa hacia un mercado cambiario más libre y eficiente.

Mientras tanto, los agentes económicos, desde grandes empresas hasta pequeños ahorristas, deberán mantenerse atentos a los próximos movimientos del gobierno en esta materia. La evolución del cepo cambiario seguirá siendo un tema central en la agenda económica argentina, con implicaciones significativas para la inversión, el comercio exterior y el crecimiento económico del país en los próximos años.

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