Milei celebró con gabinete en Casa Rosada tras tenso discurso: se excluyó a Villarruel


La Newsletter de Gustavo Reija - Economista y CEO de NETIA GROUP
4 informes exclusivos cada mes, con el análisis de las tendencias macroeconómicas y políticas con perspectivas sobre mercados financieros y su impacto en la industria. Recomendaciones estratégicas para inversores y empresarios.
Suscripción con MERCADOPAGO
El presidente Javier Milei convocó a una cena exclusiva en la Casa Rosada tras su controversial intervención en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. La reunión, celebrada en el Salón Eva Perón, congregó a sus ministros y funcionarios más cercanos para delinear estrategias en un año marcado por las elecciones legislativas, mientras en un salón cercano militantes libertarios mantenían su propio festejo.
El mandatario arribó a la sede gubernamental pasadas las 22:40, acompañado por su hermana y secretaria general Karina Milei. Minutos más tarde, una combi transportó a varios miembros del gabinete, incluyendo al jefe de ministros Guillermo Francos, acompañado por Luis Caputo (Economía), Luis Petri (Defensa), Patricia Bullrich (Seguridad), Mario Lugones (Salud), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Federico Sturzenegger (Desregulación).
Gerardo Werthein, responsable de Relaciones Exteriores, fue uno de los primeros en llegar, mientras que Mariano Cúneo Libarona de Justicia cerró la lista de asistentes al aparecer apresuradamente en su vehículo particular. El círculo íntimo se completó con Manuel Adorni, vocero presidencial; Santiago Caputo, asesor estratégico que protagonizó horas antes un conflicto con el diputado Facundo Manes; y Martín Menem, presidente de la Cámara baja.


La comida consistió en un menú de tres tiempos que incluyó una entrada de rúcula con tomates cherry, seguida por carne al horno acompañada de milhojas de papa como plato principal, y opciones de tiramisú o ensalada de frutas para el postre. Las bebidas se limitaron a agua y gaseosas.
Un dato político relevante fue la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no recibió invitación para participar del encuentro, profundizando así las evidencias de tensión en la relación con Milei. El distanciamiento se había manifestado públicamente durante la Asamblea Legislativa cuando el presidente la reprendió con un "no terminé, no te apures" al intentar ella dar por concluida la sesión prematuramente.
Paralelamente, en el Salón Martín Fierro, rebautizado extraoficialmente como "Benjamín Solari Parravicini", se desarrolló una reunión alternativa que congregó a miembros de "Las Fuerzas del Cielo", agrupación de jóvenes militantes que manejan las redes sociales oficialistas. Este grupo, encabezado por Agustín Romo (jefe del bloque libertario en la Legislatura bonaerense), incluyó a Juan Pablo Carreira ("Juan Doe"), Daniel Parisini, Tomás Jurado e Iñaki Gutiérrez, responsables de diferentes canales digitales del oficialismo.
A diferencia del elaborado menú servido al gabinete, los militantes optaron por ordenar comida rápida mediante una aplicación de delivery. Este segundo evento recibió la visita de Santiago Caputo, quien se acercó junto a su asistente Macarena Alifraco y dos funcionarios de su círculo cercano: Sebastián Amerio (secretario de Justicia) y María Ibarzábal Murphy (secretaria de Planeamiento Estratégico Normativo).
El ambiente entre los militantes estuvo marcado por comentarios sobre el enfrentamiento ocurrido horas antes entre Caputo y el diputado radical Facundo Manes en los pasillos del Congreso. "Casi nos vamos a las piñas", comentó entre risas uno de los asistentes, atribuyendo la responsabilidad al legislador: "Es un irrespetuoso, interrumpió al Presidente cuando estaba dando el discurso".
Este altercado se había iniciado durante la intervención presidencial cuando Manes levantó un ejemplar de la Constitución Nacional en aparente protesta por la designación por decreto de los jueces Manuel García Mansilla y Ariel Lijo para la Corte Suprema. El asesor presidencial primero lo increpó desde el palco y posteriormente bajó para confrontarlo personalmente, situación que quedó registrada en videos captados por periodistas presentes.
La jornada había comenzado con los preparativos para la asistencia conjunta al Congreso, utilizando la Casa Rosada como punto de encuentro. Sin embargo, algunos ministros como Werthein, Lugones, Caputo y el secretario Legal y Técnico Javier Herrera Bravo prefirieron esperar en la oficina de Francos en el antiguo Ministerio del Interior, resguardados del calor por el aire acondicionado hasta el momento de partir.
La cena posterior al discurso consolidó una práctica que comienza a institucionalizarse en la administración libertaria: utilizar estos espacios no solo como celebraciones sino como instancias de planificación estratégica. En este caso particular, el contexto electoral adquiere especial relevancia, considerando que Milei aprovechó su intervención en el Congreso para dar el puntapié inicial a la campaña legislativa.
El presidente había anticipado durante su discurso que buscará apoyo parlamentario para un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y diversas reformas estructurales, advirtiendo que si no consigue respaldo para sus iniciativas, intentará "cambiar este Congreso" en las elecciones de octubre. Esta declaración marcó claramente el carácter electoral que tendrá la agenda gubernamental durante 2025.
La reunión libertaria se produjo en un contexto político particular, con un recinto legislativo semidesocupado debido al boicot de gran parte de la oposición. Unión por la Patria, principales bloques dialoguistas e incluso sectores del PRO decidieron no participar del acto oficial, generando una imagen inédita para este tipo de ceremonias institucionales.
La organización de dos encuentros paralelos, uno ministerial y otro militante, refleja la estructura de poder dentro del oficialismo, donde coexisten el gabinete formal con un núcleo de influencia digital y territorial que responde directamente a Santiago Caputo, considerado el estratega clave del gobierno.
Las tensiones evidenciadas durante la jornada, tanto con la vicepresidenta como con sectores de la oposición, anticipan un año legislativo complejo, donde el gobierno deberá equilibrar la necesidad de construir consensos parlamentarios con el sostenimiento de su retórica confrontativa, característica de la comunicación libertaria desde la campaña presidencial.
La exclusión de Villarruel de la cena post-discurso no representa un hecho aislado sino la confirmación de un distanciamiento progresivo que podría tener consecuencias operativas importantes, considerando su rol como presidenta del Senado, cámara donde el oficialismo cuenta con escasa representación y necesitará negociar cada iniciativa.
El episodio con Manes, por su parte, evidencia los límites difusos entre la militancia oficialista y las estructuras formales de gobierno, con funcionarios que oscilan entre roles institucionales y partidarios según las circunstancias, generando situaciones de tensión que podrían escalar en un contexto de campaña permanente.
Milei Vuelve al Ruedo Político: Caminata en Mar del Plata y Cierre de Derecha Fest Anticipan la Batalla por Buenos Aires en 2027
Espionaje en Entre Ríos: ¿Qué dijeron Frigerio y Colello luego del hallazgo de elementos de espionaje en Casa de Gobierno?
Milei convoca al Congreso en febrero: acuerdo UE-Mercosur y reforma laboral en agenda





