Balance Enero 2026: Exitos en lo financiero, dudas en la economía Real
Recuperación de Reservas y Baja del Riesgo País consolidan programa financiero de Milei. La Economía Real permanece en un marco de incertidumbre y falta de recuperación
La balanza comercial entre Argentina y Brasil registró un déficit de 625 millones de dólares durante abril, alcanzando su mayor nivel desde agosto de 2023
Economía08/05/2025 13News-Economía

La Newsletter de Gustavo Reija - Economista y CEO de NETIA GROUP
4 informes exclusivos cada mes, con el análisis de las tendencias macroeconómicas y políticas con perspectivas sobre mercados financieros y su impacto en la industria. Recomendaciones estratégicas para inversores y empresarios.
Suscripción con MERCADOPAGO
La balanza comercial entre Argentina y Brasil registró un déficit de 625 millones de dólares durante abril, alcanzando su mayor nivel desde agosto de 2023. Este resultado, que marca el noveno saldo negativo consecutivo para Argentina, estuvo impulsado principalmente por un considerable aumento en las importaciones que contrasta con una significativa caída en las exportaciones.

El intercambio bilateral evidencia una tendencia preocupante para la economía argentina en un contexto de recuperación interna, apreciación cambiaria y progresiva desregulación comercial. Los datos oficiales provenientes de Brasil muestran que las compras argentinas experimentaron un incremento interanual del 45,2%, equivalente a 497 millones de dólares adicionales, hasta totalizar 1.597 millones.
Un análisis detallado de estos flujos comerciales revela que aproximadamente el 76% del aumento en las importaciones provino del sector automotriz. Según estimaciones de la consultora especializada Abeceb, este comportamiento responde a "la normalización del comercio exterior desde niveles muy reducidos en 2024, acompañado por la reactivación del mercado doméstico y el abaratamiento relativo de las compras externas" tras la liberalización cambiaria.
Otros sectores también mostraron variaciones significativas en el intercambio bilateral. Mientras las importaciones agrícolas registraron importantes incrementos interanuales, los sectores energético y metalmecánico exhibieron fuertes contracciones, evidenciando un patrón heterogéneo en la recomposición del flujo comercial tras las restricciones que caracterizaron el año anterior.
En contrapartida, las exportaciones argentinas hacia Brasil sufrieron una contracción del 20% respecto a abril de 2024, alcanzando apenas 972 millones de dólares. Esta caída estuvo principalmente explicada por derrumbes en las ventas de petróleo y productos petroquímicos, aunque también se registraron retrocesos considerables en diversos rubros como vehículos de pasajeros, cereales (trigo, centeno y cebada) y productos hortícolas frescos.
Esta configuración del intercambio bilateral redibujó el mapa de socios comerciales para Brasil. Argentina se posicionó como quinto proveedor del gigante sudamericano, por detrás de China (incluyendo Hong Kong y Macao) con 5.020 millones de dólares, Estados Unidos con 3.789 millones, Alemania con 1.132 millones y Rusia con 977 millones. Sin embargo, como destino de las exportaciones brasileñas, nuestro país logró mantener el tercer puesto, solamente superado por China y Estados Unidos.
La evolución acumulada del intercambio durante el primer cuatrimestre de 2025 refleja un deterioro sustancial en la posición argentina. El período cerró con un saldo desfavorable de 1.892 millones de dólares, contrastando dramáticamente con el superávit de 35 millones registrado en el mismo intervalo del año anterior.
Las perspectivas para el resto del año no resultan alentadoras. Proyecciones de Abeceb estiman que el déficit bilateral podría aproximarse a los 6.000 millones de dólares en el acumulado anual. Esta previsión se fundamenta en una combinación de factores domésticos y externos que configuran un escenario desafiante para el equilibrio comercial argentino.
Entre los elementos que contribuirían a esta tendencia, los analistas destacan la desaceleración de la economía brasileña, afectada por presiones inflacionarias persistentes que deterioran el poder adquisitivo de los salarios y han inducido incrementos en las tasas de interés para contener los precios. Esta dinámica reduce el potencial importador del principal socio comercial argentino.
Simultáneamente, del lado argentino, la recuperación gradual de la actividad económica tras la recesión provoca un aumento en la demanda de importaciones. Este factor se combina con un tipo de cambio real bilateral que muestra niveles de apreciación significativos en términos históricos, pese a las recientes depreciaciones experimentadas por el real brasileño desde principios de año.
El deterioro acelerado de la balanza comercial con Brasil genera interrogantes sobre la sostenibilidad del nuevo esquema económico implementado por el gobierno argentino. La liberalización de importaciones combinada con una política cambiaria que prioriza la estabilización nominal sobre la competitividad externa configura un modelo que podría enfrentar crecientes presiones sobre las reservas internacionales.
Especialistas del sector señalan que la combinación de apreciación cambiaria, eliminación de restricciones a las importaciones y recuperación de la demanda interna representa un desafío significativo para sectores industriales argentinos que compiten directamente con productos brasileños. Particularmente vulnerables resultan segmentos como autopartes, electrodomésticos y ciertos productos textiles, donde la industria del país vecino mantiene ventajas competitivas estructurales.
El comportamiento asimétrico del intercambio con Brasil refleja además los diferentes momentos del ciclo económico que atraviesan ambos países. Mientras Argentina experimenta un incipiente repunte tras una profunda recesión, Brasil enfrenta un enfriamiento relativo después de un período de crecimiento sostenido.
La consolidación de este desequilibrio comercial podría tener implicaciones más allá del ámbito estrictamente económico, afectando potencialmente la dinámica de negociaciones dentro del Mercosur. Históricamente, los períodos de déficit bilateral prolongados han generado tensiones comerciales y demandas de medidas compensatorias para sectores específicos.
Para el gobierno argentino, el creciente déficit comercial representa un dilema significativo. Mientras la estrategia económica actual prioriza la liberalización comercial y la estabilización cambiaria como pilares antiinflacionarios, los desequilibrios externos generan potenciales vulnerabilidades que podrían comprometer la sostenibilidad del modelo a mediano plazo.
Algunas voces del sector privado argentino ya han comenzado a reclamar mecanismos de protección selectivos para industrias particularmente afectadas por la competencia brasileña. Sin embargo, tales demandas contrastan con el enfoque liberalizador que caracteriza la actual administración económica.
La evolución del intercambio bilateral durante los próximos meses será determinante para evaluar si el actual desequilibrio representa un ajuste transitorio tras años de restricciones comerciales o si configura un patrón estructural que requeriría eventuales correcciones de política económica.
Recuperación de Reservas y Baja del Riesgo País consolidan programa financiero de Milei. La Economía Real permanece en un marco de incertidumbre y falta de recuperación
El Banco Central acumuló USD 1.150 millones en un mes atípico donde suele vender divisas. El riesgo país perforó los 500 puntos y acerca a Argentina al financiamiento internacional
Semana con indicadores positivos para Milei alienta optimismo de mercados. ¿Consolidación del programa económico o veranito financiero?
La Comunicación A 8390 facilita acceso al mercado cambiario para empresas con deuda, pero la iliquidez sistémica presiona tasas y genera interrogantes sobre la estrategia de febrero
La alianza entre la entidad bancaria y la billetera de Telecom redefine la competencia con Mercado Pago. Analistas cuestionan el futuro estratégico de MODO
El Presidente explicó en Davos que las bandas cambiarias desaparecerán cuando el Banco Central complete la eliminación del sobrante monetario acumulado durante décadas
Semana con indicadores positivos para Milei alienta optimismo de mercados. ¿Consolidación del programa económico o veranito financiero?
El Presidente retoma la agenda doméstica tras Davos con actividades en la costa atlántica junto a Santilli y su hermana Karina, mientras el oficialismo prepara las sesiones extraordinarias del Congreso
El Banco Central acumuló USD 1.150 millones en un mes atípico donde suele vender divisas. El riesgo país perforó los 500 puntos y acerca a Argentina al financiamiento internacional
El Senado necesita 37 votos para sesionar y el oficialismo solo cuenta con 21. La UCR y bloques provinciales tienen la llave de la ley que Caputo debe aprobar.
Recuperación de Reservas y Baja del Riesgo País consolidan programa financiero de Milei. La Economía Real permanece en un marco de incertidumbre y falta de recuperación