Economía 13News-Economía 14/06/2024

La inflación de alimentos pone en duda el objetivo del Gobierno de perforar el 4,2% en junio

A pesar del optimismo del Gobierno tras la inflación del 4,2% registrada en mayo, los alimentos han retomado la senda alcista en la segunda semana de junio, poniendo en duda la posibilidad de alcanzar un nuevo piso en el Índice de Precios al Consumidor (IPC)

A pesar del optimismo del Gobierno tras la inflación del 4,2% registrada en mayo, los alimentos han retomado la senda alcista en la segunda semana de junio, poniendo en duda la posibilidad de alcanzar un nuevo piso en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según datos de la consultora Labour Capital and Growth (LCG), el precio de los alimentos promedia un incremento mensual del 4,8% en los primeros 15 días del mes, con una suba del 1,5% con relación a los siete días previos.

Este repunte en los precios de los alimentos, sumado a las subas de tarifas previstas para este mes en servicios como la electricidad y el gas, complica el objetivo del equipo económico de lograr un IPC por debajo del 4,2% de mayo. A pesar de que el Gobierno se muestra optimista y aspira a alcanzar un piso del 2% mensual, este objetivo parece lejano ante el retraso en el precio de los servicios públicos, que genera inflación reprimida.

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Federico Furiase, recientemente nombrado director en el Banco Central (BCRA), sostiene que la desaceleración de precios que se registra en Argentina "no es magia" y que "la nominalidad está convergiendo al 2%". Según Furiase, esto se logra mejorando la tasa de interés real y suavizando la apreciación del peso frente al dólar, todo ello con una corrección de precios relativos.

En una presentación para inversores internacionales y organismos, el Ministerio de Economía había previsto en abril que mayo cerraría con una inflación del 5,5%, pero el dato final fue 1,3 puntos porcentuales más bajo. Para los próximos meses, el equipo económico espera un IPC del 4,5% en junio, 4,2% en julio, 4% en agosto, 3,8% en septiembre, 3,7% en octubre y 3,5% tanto en noviembre como en diciembre. Sin embargo, estas estimaciones no tienen en cuenta las correcciones pendientes de precios relativos.

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En mayo, los precios de los servicios regulados crecieron un 4%, mientras que el IPC Núcleo lo hizo al 3,7%, lo que indica que al Gobierno le queda un margen para ajustar tarifas sin subir demasiado el índice mensual general. Para ello, es necesario que el precio de los productos trazables se mantenga estable, pero los datos de LCG en la segunda semana de junio muestran lo contrario.

Los rubros que más subieron en la segunda semana de junio fueron las verduras (3,9%) y los productos de azúcar, miel, dulces y cacao (2,8%). Sin embargo, en términos mensuales, las carnes y los lácteos explican la mayor parte del incremento, representando el 60% de la suba mensual.

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La Fundación Capital advierte que si el Gobierno se propone subir tarifas entre junio y diciembre, el optimismo del equipo económico debería ser más moderado. Según el estudio de la entidad, "con ajustes de precios relativos pendientes, la desinflación encontrará un freno en el tercer trimestre". Además, con salarios que podrían comenzar a empardar a la inflación, una brecha cambiaria que podría volver a mostrar signos de tensión, aumentos de combustibles ya pautados y efectos de segunda ronda, luce complejo quebrar el registro de inflación general del 4% mensual hacia el segundo semestre.

A pesar del optimismo del Gobierno tras la inflación del 4,2% en mayo, el repunte en los precios de los alimentos y las subas de tarifas previstas para los próximos meses ponen en duda la posibilidad de alcanzar un nuevo piso en el IPC. Las correcciones pendientes de precios relativos y otros factores como los salarios, la brecha cambiaria y los aumentos de combustibles sugieren que el camino hacia la desinflación será más complejo de lo esperado. El equipo económico deberá redoblar esfuerzos para mantener la estabilidad de precios y evitar que la inflación vuelva a escalar en los próximos meses.

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