Economía 13News-Economía 28/08/2024

El sector de la construcción en Argentina pierde casi 100.000 empleos en 10 meses

Según datos revelados por el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), el sector ha experimentado una caída sostenida en el empleo formal durante diez meses consecutivos, resultando en la pérdida de casi 100.000 puestos de trabajo

La industria de la construcción en Argentina está atravesando uno de sus momentos más críticos en la historia reciente. Según datos revelados por el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), el sector ha experimentado una caída sostenida en el empleo formal durante diez meses consecutivos, resultando en la pérdida de casi 100.000 puestos de trabajo.

Nuevos aumentos de tarifas de servicios públicos en Setiembre buscando reducir costo fiscal de subsidios

En junio, el número de trabajadores registrados en la construcción se situó en 348.777, marcando una disminución mensual del 0,4%. Esta cifra, aunque ligeramente superior a la caída del 0,2% del mes anterior, se mantiene en línea con la tendencia de desaceleración observada en los últimos meses. Sin embargo, la comparación interanual revela un panorama aún más sombrío, con una contracción del 21,2% respecto al mismo mes del año anterior.

Lo alarmante de esta situación es que los niveles actuales de empleo en el sector se encuentran entre los más bajos registrados desde que se inició la serie histórica en 2007. Solo los datos correspondientes a los años 2020 y 2021, en pleno impacto de la pandemia de COVID-19, muestran cifras inferiores.

OpenAI respalda ley californiana para etiquetar contenido de IA: Un paso hacia la transparencia digital

Esta crisis laboral en la construcción está estrechamente vinculada a la caída en la demanda de cemento Portland, que experimentó una disminución interanual del 32% en el segundo trimestre del año. Esta contracción representa la segunda más pronunciada desde 2004, superada únicamente por la registrada durante el pico de la crisis sanitaria en 2020.

El deterioro del sector no se limita únicamente a la cantidad de empleos. Los salarios de los trabajadores también han sufrido un impacto significativo. Aunque el salario promedio en junio alcanzó los $1.067.732,4 (incluyendo el pago del aguinaldo), este aumento nominal del 246,7% interanual queda por debajo de la inflación del 271,5% registrada en el mismo período, lo que se traduce en una pérdida de poder adquisitivo real para los trabajadores.

Economía prepara giro millonario a Nueva York: USD 1.500 millones para fortalecer confianza inversora

La gravedad de la situación se hace aún más evidente al considerar que el segundo trimestre del año mostró niveles de ocupación inferiores al primero, rompiendo con la estacionalidad típica del sector. Este comportamiento atípico subraya la profundidad de la crisis que enfrenta la industria de la construcción en Argentina.

El impacto de esta crisis trasciende lo meramente económico. La construcción ha sido históricamente un sector clave para la generación de empleo y un motor importante de la economía argentina. Su declive actual no solo afecta a los trabajadores directamente involucrados, sino que tiene ramificaciones en toda la cadena de suministro y en la economía en general.

Boom de stablecoins en Argentina: La nueva tendencia cripto que desafía la inestabilidad económica

Las causas de esta situación son múltiples y complejas. La inestabilidad económica general del país, la alta inflación, la incertidumbre política y la falta de inversiones son algunos de los factores que han contribuido a esta crisis sin precedentes en el sector de la construcción.

Frente a este escenario, se hace imperativo que tanto el gobierno como el sector privado tomen medidas urgentes para reactivar la industria. Políticas que incentiven la inversión, programas de obra pública y medidas para estabilizar la economía podrían ser claves para revertir esta tendencia negativa.

La recuperación del sector de la construcción no solo es crucial para los trabajadores y empresas directamente involucrados, sino que también podría ser un catalizador importante para la reactivación económica general de Argentina. Sin embargo, el camino hacia la recuperación se presenta largo y desafiante, requiriendo esfuerzos coordinados y sostenidos de todos los actores involucrados.

Escalada de violencia en Cisjordania: Israel intensifica operaciones militares en medio de temores de expansión del conflicto

Mientras tanto, miles de trabajadores y sus familias enfrentan un futuro incierto, en un contexto económico ya de por sí complicado. La crisis en el sector de la construcción se perfila así como un reflejo de los desafíos más amplios que enfrenta la economía argentina, y su resolución podría ser un indicador clave de la capacidad del país para superar sus dificultades económicas estructurales.

Te puede interesar

La estabilización sin desarrollo no es una victoria incompleta. Es una derrota diferida.

Cuatro meses consecutivos de contracción en la inversión bruta interna confirman el patrón más peligroso de toda estabilización exitosa en primera fase: se gana la batalla de la inflación y se pierde la guerra del desarrollo. Los números de febrero cierran el debate sobre si hay reactivación real o solo consumo importado.

Recaudación Cae 4% Real en Marzo, Industria -10% vs. 2022 y Empleo Estancado: los Tres Datos que Cierran el Círculo del Ajuste Sin Desarrollo

ARCA confirmó que la recaudación tributaria de marzo totalizó $16 billones con una suba nominal del 26,2% interanual — por debajo de la inflación estimada, lo que implica una contracción real superior al 4%. Simultáneamente, el IPI manufacturero cayó 3,2% interanual en enero y los datos adelantados de febrero anticipan -3% adicional. La capacidad instalada industrial opera al 53-54% y el empleo no registra variación neta en doce meses. Los tres indicadores no son datos aislados: son los componentes de un círculo vicioso que la motosierra no puede cortar porque ella misma lo está alimentando.

Argentina Se Encareció 28,5% en Dólares Libres en 12 Meses: El Dato Exacto que Demuestra que la Estabilización Sin Desarrollo es Solo la Antesala del Próximo Colapso Cambiario

 Blue $1.300 el 31 de marzo de 2025. Blue $1.405 el 31 de marzo de 2026. Inflación acumulada estimada en 36,6% — con el consenso de consultoras privadas proyectando 3,2% para marzo. La aritmética es implacable: 28,5% de encarecimiento en dólares libres en exactamente doce meses. No es una proyección ni un modelo econométrico. Es la diferencia entre dos cierres de mercado y el IPC del INDEC. Y ese número documenta con precisión milimétrica por qué los ciclos de ancla cambiaria sin transformación productiva terminan siempre de la misma manera en Argentina.

El Mercado Le Puso Fecha de Vencimiento al Modelo: 14% de Tasa Para Después de 2027 es la Señal que Argentina No Puede Ignorar

La última licitación de deuda soberana en dólares produjo un diferencial de 348 puntos básicos entre instrumentos separados por apenas doce meses de plazo: 5,02% anual para vencimiento pre-electoral versus 8,50% para post-2027, con tasa forward implícita de 14,09%. La lectura técnica es inequívoca: el mercado no está descontando riesgo político opositor — está incorporando la probabilidad de que un modelo de estabilización sin desarrollo productivo, sin política industrial activa y con superávit fiscal que no computa íntegramente el devengamiento de intereses capitalizables, no sea autosostenible más allá del ciclo electoral. La experiencia de Corea del Sur, Alemania e Irlanda demuestra que hay salida. Pero tiene requisitos que Argentina todavía no cumple.

La motosierra bajó el déficit a cero. El riesgo país sigue en 634 puntos. Uruguay nunca tuvo motosierra y opera en 86.

Argentina eliminó el déficit fiscal, comprimió la base monetaria y acumuló reservas por USD 3.500 millones en el primer trimestre. El EMBI cerró marzo en 634 puntos básicos. Uruguay nunca aplicó ajuste de shock, nunca tuvo cepo cambiario y opera en 86 puntos. La diferencia de 548 puntos no la genera el déficit que Argentina ya no tiene: la generan cinco defaults en un siglo, USD 30.000 millones de vencimientos acumulados hacia 2027, reservas netas insuficientes y una estructura exportadora sin complejidad tecnológica creciente. Lo que la motosierra corta es el flujo. El stock de desconfianza estructural tiene otra herramienta. Que todavía no existe.

Inflación de marzo 2026: diez meses sin desacelerar, naftas como variable exógena y el alivio en alimentos que no alcanza para cambiar el diagnóstico estructural

Las estimaciones privadas ubican la inflación de marzo entre 2,8% y 3,1%, con deflación en alimentos en la segunda quincena pero presión sostenida de combustibles, regulados y servicios. El programa acumula un trimestre con inflación en torno al 9% y enfrenta un segundo trimestre donde la consistencia monetaria choca con una estructura de costos que la política de encajes no puede desactivar.