Trump devuelve el favor a Musk: La revolución de los coches autónomos se acelera en EEUU
La alianza entre Donald Trump y Elon Musk comienza a dar sus primeros frutos. El presidente electo planea una flexibilización histórica de las regulaciones para vehículos autónomos, catapultando las acciones de Tesla un 8% y marcando el inicio de una nueva era en la movilidad autónoma.
La medida, que será prioritaria para el Departamento de Transporte estadounidense, busca eliminar las restrictivas barreras actuales que limitan el despliegue masivo de vehículos sin volante ni pedales. Este cambio regulatorio podría transformar el panorama de la movilidad urbana, permitiendo que empresas como Tesla superen el actual límite de 2,500 vehículos autónomos anuales para alcanzar los 100,000.
El timing no podría ser más significativo: tras el decisivo apoyo de Musk a la campaña de Trump, esta reforma representa el primer dividendo político para el CEO de Tesla, cuyas acciones alcanzaron los 347.7 dólares por título ante las expectativas del mercado.
La iniciativa bipartidista en desarrollo no solo beneficiaría a Tesla; competidores como Waymo y Zoox también podrían capitalizar este nuevo marco regulatorio. Sin embargo, los escépticos recuerdan que Musk lleva una década prometiendo la autonomía total, proyectando ahora su logro para mediados de 2025 en Texas y California.
Emil Michael, ex ejecutivo de Uber, emerge como potencial secretario de Transporte para liderar esta transformación regulatoria, señalando la determinación de la administración Trump por acelerar la adopción masiva de vehículos autónomos.
Esta medida podría marcar un punto de inflexión en la industria automotriz estadounidense, aunque el éxito dependerá de la capacidad de las empresas para cumplir sus promesas tecnológicas y de seguridad.