RIGI se expande: el Gobierno flexibiliza reglas para captar más inversiones en proyectos existentes
El Gobierno argentino dio un giro en su política de atracción de inversiones al modificar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El decreto 1028/2024, publicado hoy en el Boletín Oficial, abre nuevas oportunidades para empresas que buscan ampliar proyectos preexistentes, estableciendo un marco más flexible pero manteniendo controles estrictos.
La reforma introduce el concepto innovador de "Sucursal Dedicada", un mecanismo que permite a las empresas expandir operaciones existentes bajo el paraguas de los beneficios del RIGI. Esta estructura garantiza una separación clara entre el proyecto original y su ampliación, asegurando que los incentivos se apliquen exclusivamente a las nuevas inversiones.
El nuevo marco normativo establece requisitos específicos que mantienen la integridad del programa mientras amplían su alcance. Las ampliaciones deben igualar o superar los montos mínimos de inversión establecidos para cada sector y demostrar un incremento real en la capacidad productiva. La normativa permite compartir infraestructura y activos entre proyectos, pero los beneficios solo aplicarán sobre la producción que exceda la capacidad instalada original.
La seguridad jurídica se fortalece con la incorporación de mecanismos de resolución de controversias a través del Panel RIGI, establecido por la Ley N° 27.742. Los inversores tienen además la flexibilidad de proponer métodos alternativos para resolver conflictos, reforzando la confianza en el marco regulatorio.
Esta modificación refleja un enfoque pragmático hacia la atracción de inversiones, reconociendo que muchas oportunidades de crecimiento provienen de la expansión de proyectos existentes. El Gobierno busca así capitalizar el conocimiento y la experiencia de empresas ya establecidas en el país, facilitando su crecimiento bajo un esquema que garantiza transparencia y eficiencia en la asignación de incentivos.
La medida se alinea con la estrategia económica más amplia del Gobierno de estimular la inversión privada como motor del crecimiento. El RIGI modificado promete ser una herramienta clave para canalizar capital hacia sectores estratégicos, manteniendo un equilibrio entre atractivos incentivos y control fiscal responsable.