Caputo revela plan para liberar el dólar y eliminar impuestos con u$s20.000 millones del FMI
El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, presentó una hoja de ruta que promete transformar radicalmente el panorama financiero del país. En una extensa entrevista televisiva, el funcionario delineó una estrategia que incluye la eliminación del cepo cambiario, la supresión definitiva del Impuesto PAIS y una gradual reducción de retenciones al sector agropecuario, todo respaldado por un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Las negociaciones con el FMI han cobrado impulso tras el encuentro entre el presidente Milei y Kristalina Georgieva durante la cumbre del G20 en Río de Janeiro. El diálogo se centra en la magnitud y velocidad de los desembolsos, con Argentina buscando una inyección sustancial de fondos en las etapas iniciales del acuerdo. "Estamos evaluando diferentes esquemas de ingreso del capital", explicó Caputo, señalando que el monto podría oscilar entre 10.000 y 20.000 millones de dólares.
La eliminación de las restricciones cambiarias, una promesa central de la administración Milei, se materializaría durante 2025, cuando las condiciones macroeconómicas lo permitan. Esta transición se enmarca en lo que Caputo describe como una "competencia de monedas" ya en marcha, evidenciada por la posibilidad actual de facturar en dólares. El concepto se alinea con la visión presidencial de una "dolarización endógena", que busca remonetizar la economía tanto en pesos como en dólares.
Un anuncio que captó especial atención fue la confirmación de que el Impuesto PAIS no será reemplazado tras su eliminación. Caputo explicó el mecanismo que permitiría este cambio sin afectar las reservas del Banco Central: las operaciones con tarjeta de crédito se resolverían en el mercado privado de divisas, sin recurrir a las arcas oficiales. "Los usuarios ya están optando por adquirir dólares en el mercado libre para cancelar sus consumos, aprovechando un tipo de cambio más favorable", detalló.
La convergencia entre el tipo de cambio oficial y paralelo, anticipada por el equipo económico, se está cumpliendo según lo previsto. El ministro destacó este logro como evidencia de que la estrategia está funcionando, pese a las críticas iniciales que recibió su predicción de una convergencia "de arriba hacia abajo".
Para el sector agropecuario, Caputo prometió una reducción gradual de las retenciones, aunque sin establecer plazos específicos. Esta medida se implementará en función del superávit fiscal, siguiendo el principio de "pisar sobre seguro" para evitar desequilibrios macroeconómicos. "Nuestro compromiso con la reducción impositiva es firme, pero debe ejecutarse de manera responsable", enfatizó.
El plan económico integral se sustenta en la credibilidad que el gobierno ha construido en los mercados financieros durante sus primeros meses de gestión. Esta confianza resulta fundamental para las próximas etapas del programa, especialmente considerando las ambiciosas metas de liberalización económica.
Respecto al actual programa con el FMI, el gobierno evalúa diferentes alternativas para las revisiones pendientes. Entre las opciones se considera unificar la novena y décima revisión o vincularlas directamente con el nuevo acuerdo, lo que podría agilizar el proceso de desembolsos.
La estrategia económica de Caputo refleja un equilibrio entre ambición reformista y prudencia macroeconómica. El énfasis en la gradualidad y en la necesidad de "condiciones adecuadas" para cada medida sugiere un enfoque pragmático, que busca evitar los riesgos de una liberalización apresurada mientras mantiene el compromiso con las reformas estructurales prometidas.