Argentina mejora su perfil crediticio: Moody's eleva calificación por reformas económicas
La agencia calificadora de riesgo Moody's anunció este miércoles una importante mejora en la evaluación crediticia de Argentina, respaldando las recientes medidas económicas implementadas por la administración de Javier Milei. La decisión elevó la calificación de la deuda en moneda local de B3 a Caa1, mientras que la calificación en moneda extranjera ascendió de Caa1 a Caa3.
Esta actualización refleja un cambio significativo en la percepción internacional sobre la gestión económica del país. La agencia destacó especialmente la nueva dirección en las políticas gubernamentales, que han logrado reducir los desequilibrios monetarios y fiscales que anteriormente impulsaban los altos niveles inflacionarios.
El mercado financiero ha respondido positivamente a estas señales. El indicador de Riesgo País, una métrica crucial para evaluar la confianza de los inversores internacionales, ha descendido por debajo de los 600 puntos, alcanzando niveles no vistos desde agosto de 2018. Esta mejora en la percepción del riesgo podría facilitar el acceso de Argentina a mejores condiciones de financiamiento en los mercados internacionales.
En paralelo a este anuncio, el gobierno argentino se prepara para afrontar un importante compromiso financiero. Este jueves deberá realizar un pago de USD 4.341 millones correspondiente a bonos reestructurados en 2020, incluyendo tanto capital como intereses. Para fortalecer su posición ante este desembolso, el ejecutivo ha asegurado un crédito Repo por USD 1.000 millones con entidades bancarias internacionales, una estrategia diseñada para minimizar el impacto en las reservas internacionales.
La calificadora valoró especialmente la eliminación de restricciones a las operaciones transfronterizas y las mejoras en la convertibilidad cambiaria, medidas que han incrementado la disponibilidad de divisas en el sistema financiero local. Además, destacó la orientación hacia una menor intervención estatal en la economía, lo que según su análisis reduce los riesgos de transferencia y convertibilidad en escenarios adversos.
Sin embargo, persisten desafíos significativos. Las reservas netas del Banco Central presentan un saldo negativo de aproximadamente USD 1.300 millones, una situación que se verá agravada tras el pago a los bonistas, elevando el déficit a cerca de USD 5.000 millones. La recuperación de estos niveles será fundamental para cumplir con el objetivo gubernamental de eliminar las restricciones cambiarias en 2025.
Los títulos que vencen incluyen una variedad de instrumentos, tanto Bonares como Globales, denominados en euros y dólares. El mercado mantiene expectativas positivas sobre la capacidad del gobierno para cumplir con estas obligaciones, a pesar del contexto desafiante de las reservas negativas.
Esta mejora en la calificación crediticia representa un respaldo significativo a la nueva orientación económica argentina, aunque los analistas señalan que la sostenibilidad de estos avances dependerá de la capacidad del gobierno para mantener el rumbo de las reformas y fortalecer la posición externa del país en los próximos meses.