Economía 13News-Economía 13/01/2025

Alerta por sequía y ola de calor amenazan producción agrícola argentina 2025: cultivos en riesgo

La producción agrícola argentina enfrenta una coyuntura crítica ante la ausencia prolongada de precipitaciones en la región núcleo, situación que se agrava con el pronóstico de una inminente ola de calor

La producción agrícola argentina enfrenta una coyuntura crítica ante la ausencia prolongada de precipitaciones en la región núcleo, situación que se agrava con el pronóstico de una inminente ola de calor. Este escenario genera preocupación en el sector agropecuario, especialmente por el impacto potencial en los cultivos de soja y maíz durante una etapa crucial de su desarrollo.

Bitcoin podría alcanzar máximo histórico en julio 2025, según análisis técnico clave

La falta de lluvias significativas desde inicios de 2025 ha provocado un deterioro sustancial en las condiciones de los cultivos. La Bolsa de Comercio de Rosario señala que aproximadamente el 45% de los campos maiceros presentan condiciones entre regulares y malas, un cambio dramático respecto al 85% de excelentes condiciones registradas hace apenas un mes.

El panorama resulta particularmente desafiante en el norte bonaerense, donde los cultivos de maíz enfrentan una situación prácticamente irreversible. Esta región, que había logrado evadir los daños causados por la chicharrita, apostó por una mayor siembra del cereal, pero ahora enfrenta condiciones adversas generalizadas.

BCRA prepara sistema de pagos con dólares: todo sobre la nueva modalidad con tarjeta de débito

La siembra de soja, que alcanza el 97% de las 18.4 millones de hectáreas proyectadas para la campaña 2024/25, también muestra signos de deterioro. Si bien el 87% de lo implantado mantiene una condición entre normal y buena, se registró una disminución significativa en la condición hídrica óptima, exceptuando algunas regiones específicas como Córdoba y el sudeste bonaerense.

Los especialistas advierten que la situación podría empeorar considerablemente con la llegada de temperaturas más elevadas. Las previsiones meteorológicas anticipan un incremento en las temperaturas mínimas, que podrían alcanzar entre 20 y 23 grados centígrados a partir del 14 de enero, intensificando la demanda hídrica de los cultivos.

Bitcoin enfrenta prueba clave ante investidura de Trump y fortaleza del dólar 2025

La evaporación diaria actual, estimada entre 6 y 7 milímetros, podría aumentar hasta 8 o 9 milímetros durante la ola de calor pronosticada. Esta situación resulta particularmente preocupante considerando que no se prevén precipitaciones significativas hasta al menos el 20 de enero.

El contexto económico actual amplifica la gravedad de la situación. Los productores enfrentan una combinación adversa de precios bajos y costos elevados, lo que hace imperativo lograr buenos rendimientos para mantener la viabilidad económica de sus operaciones. Muchos agricultores aún no se han recuperado financieramente de las pérdidas ocasionadas por sequías anteriores, especialmente la devastadora campaña 2022/23.

Ganancias y Monotributo 2025: Los nuevos montos tras la inflación de diciembre

Las regiones más afectadas requerirían precipitaciones entre 100 y 120 milímetros para superar la condición de sequía actual. El sur de la región núcleo muestra los mayores niveles de deterioro, mientras que el noroeste mantiene mejores perspectivas, aunque con un margen de resistencia limitado a una semana sin lluvias antes de comprometer significativamente los rendimientos.

La producción de maíz tardío enfrenta un momento particularmente crítico, con riesgo de que los rendimientos caigan por debajo de los 50 a 60 quintales por hectárea si no se registran precipitaciones significativas en el corto plazo. La soja de segunda también presenta dificultades en el establecimiento de plantas debido a la escasez de humedad superficial.

Milei busca reforma laboral 2025: Modernización con consenso sindical

El fenómeno meteorológico actual evoca recuerdos de La Niña, que causó pérdidas significativas hace apenas dos campañas. La situación actual genera especial preocupación en el sector agrícola, considerando que Argentina necesita una cosecha exitosa para contribuir a la recuperación económica del país y mantener su posición como exportador agrícola mundial.

Te puede interesar

Infraestructura: el ajuste que se financia con el stock de capital

La motosierra aplicada sobre los gastos de capital del Estado llevan a la Argentina a un poceso de descapitalización que atenta contra las posibilidades futuras de desarrollo.

El ancla que empieza a ceder: la baja calidad del ajuste fiscal argentino

El resultado fiscal de junio, con déficit primario y financiero, comienza a mostrar la fragilidad de una de las bases del relato libertario: el ancla fiscal.

Todas las fichas a la economía: la macro de la foto y el país que no aparece

El Gobierno apuesta a la reactivación para 2027, pero los dólares que celebra se fugan y la industria se contrae

El crecimiento que esconde una primarización

El PIB sube 2,3%, pero la industria y la inversión retroceden: el dato desnuda qué Argentina está creciendo primarizando su estructura productiva

La madre de todas las industrias trabaja a media máquina: la metalurgia perforó el piso de la pandemia

El último informe del sector metalúrgico expone un dato que el discurso oficial prefiere no mirar: la actividad cayó 5,1% interanual en mayo y la utilización de la capacidad instalada se hundió al 39,8%, su peor nivel desde marzo de 2020. Detrás de la desinflación celebrada conviven fábricas que apagan sus máquinas.

Economía en K: el país que crece para unos pocos y se rompe para la mayoría

El RIGI vuela con blindaje de 30 años mientras las pymes proyectan perder 500.000 empleos en 2026. La grieta que importa ya no es política: es productiva.