Inflación de abril fue del 8,8%, 289,4% en los últimos 12 meses y un 65% en lo que va del 2024


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La inflación en Argentina sigue siendo un tema candente en la agenda económica del país. Según los últimos datos del Indec, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril fue del 8,8%, lo que representa el primer índice mensual de un dígito desde octubre pasado. Esta cifra acumula un incremento del 289,4% en los últimos 12 meses y un 65% en lo que va del 2024.
A pesar de que la inflación de abril fue menor a la esperada por el mercado, que según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central era del 9%, las consultoras económicas estimaban un número entre el 8% y el 9%. Esto demuestra que, si bien hay una tendencia a la desaceleración, la inflación sigue siendo un problema estructural de la economía argentina.
Según los datos de las distintas consultoras, los rubros que más impactaron en el IPC de abril fueron alimentos y bebidas, vivienda y educación. La inflación núcleo, que excluye los precios regulados y estacionales, marcó una fuerte desaceleración respecto al mes anterior, llegando al 4,4%, su menor variación mensual desde enero de 2022.

El Gobierno apuesta por una rápida desinflación y, en ese sentido, ha apurado en las últimas semanas una reducción en las tasas de interés de referencia del Banco Central. La tasa de política monetaria del 50% anual ya representa un 4,2% mensual, lo que podría dar lugar a un reajuste adicional si se confirma la tendencia a la baja de la inflación.
Sin embargo, la tensión entre el freno en la actividad económica y el aumento en los precios regulados se sostiene en abril. Según EcoGo, la dinámica actual muestra una caída de los salarios reales sumada a la corrección de precios relativos, que fuerza a la redistribución del gasto a favor de los servicios regulados y deja poco espacio para el consumo.
En este contexto, el Gobierno debe encontrar un delicado equilibrio entre las medidas para controlar la inflación y el impulso a la actividad económica. La baja de las tasas de interés puede ser un aliciente para la inversión y el consumo, pero también puede generar presiones inflacionarias si no se acompaña de un plan integral de estabilización.
Mirando hacia el futuro, las perspectivas para la inflación en Argentina en 2024 siguen siendo inciertas. Si bien hay señales de desaceleración, la acumulación de aumentos de precios en los primeros meses del año ya alcanza el 65%, lo que plantea un desafío importante para el Gobierno en términos de política económica.
En conclusión, el IPC de abril muestra una leve mejoría en el frente inflacionario, pero aún queda un largo camino por recorrer para lograr una estabilización duradera de los precios. El Gobierno deberá encontrar un delicado equilibrio entre las medidas de política monetaria y fiscal, y el impulso a la actividad económica, para poder encauzar a la economía argentina hacia un sendero de crecimiento sostenible con menor inflación.
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