¿Se acaba la recesión? La economía muestra señales contradictorias de actividad entre los distintos sectores productivos


La Newsletter de Gustavo Reija - Economista y CEO de NETIA GROUP
4 informes exclusivos cada mes, con el análisis de las tendencias macroeconómicas y políticas con perspectivas sobre mercados financieros y su impacto en la industria. Recomendaciones estratégicas para inversores y empresarios.
Suscripción con MERCADOPAGO
El optimismo oficial choca con una realidad más compleja. Si bien el Gobierno celebra el fin de la recesión, los números dibujan un mosaico donde algunos sectores despegan mientras otros siguen hundidos en terreno negativo. La economía argentina parece estar saliendo del quirófano, pero la rehabilitación promete ser larga y despareja.
Los números de agosto cuentan una historia agridulce. El EMAE logró su tercer mes consecutivo en verde, pero el impulso se diluye: del vigoroso 2,1% de julio al modesto 0,2% de agosto. Como un atleta que intenta volver a la pista después de una lesión grave, la economía muestra avances pero también tropiezos.
El diagnóstico por sectores revela fracturas profundas. La construcción se desangra con una caída del 18%, mientras el comercio (-7,9%) y la industria (-6,7%) siguen en terapia intensiva. En contraste, sectores como energía, agro, minería y pesca celebran con alzas de hasta 17,1%. Es como si tuviéramos dos economías corriendo a velocidades diferentes.


Desde el Palacio de Hacienda, el optimismo tiene sus razones. Martín Vauthier, del BICE, sostiene que estamos viendo el final de una recesión que comenzó en julio de 2022. El argumento oficial es que las comparaciones anuales negativas se explican por el "doping electoral" de 2023, cuando el gasto público y la emisión monetaria inflaron artificialmente la actividad.
Pero septiembre trajo señales contradictorias. El IVA y el impuesto al cheque, termómetros clásicos de la actividad, registraron caídas del 10,8% y 13,5%. La confianza del consumidor, otro indicador clave, retrocedió 4,5%. Es como si la economía diera dos pasos adelante y uno atrás.
La gran pregunta es por los salarios. Según LCG, aunque los sueldos intentan recuperarse desde marzo, todavía no logran empujar el consumo. Con una caída interanual del 22%, el poder adquisitivo está tan golpeado que su recuperación parece una carrera de resistencia más que de velocidad.
El RIGI, la carta fuerte del gobierno para atraer inversiones, genera expectativas moderadas. Los analistas anticipan un impacto quirúrgico: beneficiará a sectores específicos pero no será la vacuna que cure todos los males de la economía. El blanqueo de capitales podría inyectar algo de adrenalina, pero tampoco será la panacea.
Un rayo de luz llega desde el sector industrial. El informe de FIEL muestra que, pese a una caída interanual del 7% en septiembre, la producción fabril creció 1,4% respecto a agosto. El tercer trimestre logró un avance del 3,3% sobre el segundo, aunque los analistas advierten sobre la fragilidad de esta mejora.
Las proyecciones para fin de año son como un pronóstico meteorológico inestable: se espera un "crecimiento débil, con leves subas mensuales y amplia disparidad sectorial". La caída anual superaría el 3,5%, incluso con cierta recuperación en el último trimestre.
La economía argentina parece estar en ese momento crítico donde el paciente sale de cuidados intensivos pero aún necesita rehabilitación. La recuperación está en marcha, pero su velocidad y fortaleza dependerán de múltiples factores: desde la recuperación del poder adquisitivo hasta el éxito de las políticas para atraer inversiones.
El desafío ahora es transformar estos primeros signos vitales positivos en una recuperación sostenible. Por ahora, la economía camina como un convaleciente: con pasos cortos, algunas recaídas y la esperanza de que cada día sea mejor que el anterior.
El modelo de estabilización sin transformación productiva tiene un techo — y los datos del INDEC Q4 2025 acaban de mostrarlo
Reservas Negativas, Recaudación en Caída y Radicalización Política: El Trimestre Dulce que el Programa Necesita Aprovechar Antes de que se Acabe

USD 2.500 Millones Mensuales que No Vuelven a la Producción: El Agujero Estructural que el Viento de Cola Estaba Tapando
El PBI Sube. La Industria Cae. Eso No es Desarrollo: Es Crecimiento de Sectores Extractivos.

La estabilización sin desarrollo no es una victoria incompleta. Es una derrota diferida.
Recaudación Cae 4% Real en Marzo, Industria -10% vs. 2022 y Empleo Estancado: los Tres Datos que Cierran el Círculo del Ajuste Sin Desarrollo

La estabilización sin desarrollo no es una victoria incompleta. Es una derrota diferida.
El PBI Sube. La Industria Cae. Eso No es Desarrollo: Es Crecimiento de Sectores Extractivos.





