
Estados Unidos confirma venta de DEGs por USD 872 millones a Argentina: los detalles del respaldo financiero a Milei


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La operación que confirma el auxilio financiero desde Washington
Una publicación oficial del Tesoro estadounidense reveló este viernes una transacción financiera que el mercado sospechaba desde hace semanas. La administración de Joe Biden autorizó la venta de Derechos Especiales de Giro al gobierno argentino por un monto equivalente a USD 872 millones durante octubre pasado.
Los registros del Fondo de Estabilización Cambiaria muestran movimientos precisos: el 15 de octubre, las tenencias argentinas de DEGs aumentaron 640,8 millones de unidades, mientras Estados Unidos redujo su posición exactamente en esa cifra. Considerando que cada DEG cotiza actualmente cerca de USD 1,40, la operación totaliza el monto confirmado.
Esta unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional representa una canasta ponderada de cinco monedas principales: dólar estadounidense, euro, libra esterlina, yen japonés y yuan chino. Funciona como activo de reserva complementario que los países miembros pueden intercambiar por divisas convertibles.


Sincronización entre el desembolso norteamericano y pagos al FMI
El calendario financiero revela una coincidencia notable. El 7 de noviembre, exactamente tres semanas después del movimiento de DEGs, la administración Milei desembolsó USD 796 millones al organismo multilateral para cancelar obligaciones pendientes.
En ese momento crítico, las reservas netas del Banco Central argentino apenas alcanzaban USD 148 millones, según datos oficiales. La brecha evidente entre disponibilidad de divisas y compromisos externos generó interrogantes inmediatos sobre el origen de los fondos utilizados.
Analistas del mercado cambiario interpretaron rápidamente que aquellos DEGs vendidos por Washington permitieron cumplir el calendario de vencimientos sin recurrir a reservas inexistentes. La operación funcionó como puente financiero en momento de máxima vulnerabilidad externa.
Críticas por opacidad informativa del Banco Central
El economista Christian Buteler expresó duramente su posición sobre la gestión comunicacional oficial: "La confirmación llega mediante publicaciones del Tesoro estadounidense. Mientras tanto, en el BCRA la falta de transparencia continúa gozando de excelente salud".
La consultora Outlier coincidió en su análisis diario, señalando que ninguna autoridad monetaria argentina había informado públicamente sobre la activación del mecanismo financiero bilateral. Sus estimaciones propias calculan que el swap alcanza aproximadamente USD 2.700 millones activados, aunque reconocen limitaciones por ausencia de datos verificables.
"No disponemos de información oficial sobre montos exactos ni condiciones pactadas", advirtió Outlier en su reporte. El documento también recordó que, al anunciarse el acuerdo bilateral, las autoridades prometieron transparencia progresiva sobre cada tramo utilizado del mecanismo.
La defensa oficial: confidencialidad y prudencia cambiaria
Santiago Bausili, presidente del Banco Central, justificó recientemente la reserva informativa apelando a cláusulas contractuales: "No comunicamos detalles para respetar compromisos de confidencialidad asumidos". El funcionario agregó un argumento de mercado: revelar movimientos específicos "te arbitra el mercado inmediatamente, resulta prudencial mantener discreción".
Además, Bausili minimizó la posibilidad de activar desembolsos adicionales del swap bilateral: "Esa situación ya quedó superada definitivamente". Destacó mejoras en el clima financiero, recuperación de oferta cambiaria y colocaciones privadas exitosas que permitieron a empresas locales captar más de USD 3.500 millones este mes.
El contexto electoral y la intervención cambiaria preventiva
El respaldo estadounidense resultó crucial para sostener la cotización del dólar durante la campaña legislativa argentina. Antes de las elecciones de medio término, la divisa amenazaba con perforar el techo superior de la banda de flotación administrada.
El Banco Central intervino vendiendo divisas para contener la escalada cambiaria y desacelerar la sangría de reservas internacionales. Sin embargo, su capacidad de acción estaba severamente limitada por el deteriorado estado de su hoja de balance.
Analistas de Fernando Marull & Asociados habían anticipado semanas atrás: "El gobierno habría activado aproximadamente USD 2.700 millones del swap con Estados Unidos. Unos USD 2.000 millones retornaron al Tesoro norteamericano tras sus intervenciones en el mercado local de cambios antes de las elecciones. Los restantes USD 700 millones habrían financiado pagos de intereses al FMI".
Inversiones en pesos y liquidación post-electoral
El esquema de respaldo incluyó otro componente significativo: compras directas de pesos por cerca de USD 2.000 millones efectuadas por el Tesoro estadounidense. Esos fondos se invirtieron temporalmente en instrumentos de corto plazo del Banco Central argentino.
Tras las elecciones legislativas, esas posiciones fueron liquidadas ordenadamente. La operación quedó registrada como activación parcial del swap previamente anunciado entre ambos países. El secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent, junto al presidente Donald Trump, impulsaron personalmente este respaldo financiero a la gestión Milei.
Perspectivas sobre condicionalidad y sostenibilidad
La dependencia de mecanismos bilaterales extraordinarios plantea interrogantes sobre sostenibilidad de mediano plazo. Aunque el clima financiero actual muestra mejoras tangibles, la capacidad argentina para prescindir de auxilios externos dependerá de acumular reservas genuinas mediante superávit comercial consistente.
El debate sobre transparencia permanece abierto mientras autoridades monetarias evalúan equilibrios entre comunicación pública y estrategia cambiaria. La confirmación desde Washington expone tensiones entre gestión técnica y rendición de cuentas democrática en política económica.


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