Economía 13News-Economía 18/04/2024

El FMI advierte: El gran año electoral de 2024 puede disparar el gasto público y la deuda mundial

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha lanzado una clara advertencia en su último Fiscal Monitor: el gran año electoral de 2024, en el que más de la mitad de la población mundial acudirá a las urnas, puede convertirse en una amenaza para la economía global si los países no manejan adecuadamente sus finanzas públicas

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha lanzado una clara advertencia en su último Fiscal Monitor: el gran año electoral de 2024, en el que más de la mitad de la población mundial acudirá a las urnas, puede convertirse en una amenaza para la economía global si los países no manejan adecuadamente sus finanzas públicas.

Según el organismo, los riesgos de desviaciones fiscales son particularmente agudos en un contexto de mayor demanda de gasto público y en medio de un año electoral sin precedentes. El informe señala que en años electorales el déficit suele estar 0,3 puntos por encima de otros años sin elecciones, y advierte que retrasar la consolidación fiscal podría aumentar las vulnerabilidades y limitar el espacio fiscal para hacer frente a futuras crisis.

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La deuda pública mundial cerró el año pasado en el 93,2% del PIB, mientras que el déficit lo hizo en un 5,5%. Aunque el FMI espera que el déficit se reduzca al 4,9% este año, la deuda seguirá subiendo hasta alcanzar el 93,8% en 2024 y el 95,1% en 2025. Estas cifras son especialmente preocupantes si se tiene en cuenta que la deuda y el déficit ya se encuentran en niveles elevados, y que el panorama geopolítico y económico está marcado por la incertidumbre y las amenazas, como la inflación, las guerras y la política monetaria restrictiva.

El FMI advierte que los desvíos fiscales podrían aumentar las presiones inflacionistas, especialmente en economías recalentadas, y que muchos países podrían verse incapaces de hacer frente a un potencial incendio económico mundial. Para evitar este escenario, el organismo recomienda eliminar inmediatamente los legados de la política fiscal de la era de la pandemia, incluyendo las medidas para compensar los altos precios de la energía, y proseguir con las reformas para frenar el aumento del gasto.

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Además, el FMI sugiere reorientar los recursos hacia programas de protección social específicos para colectivos vulnerables, contener la presión del gasto en sanidad y pensiones a través de reformas, y aumentar los ingresos para hacer frente al incremento del gasto. En este sentido, destaca la posibilidad de utilizar el impuesto mínimo del 15% para grandes empresas acordado por la OCDE (la tasa Google), que podría aumentar la recaudación mundial del impuesto de sociedades en más de un 6%.

En un año en el que se celebrarán elecciones en 88 economías que representan más de la mitad de la población y del PIB mundiales, incluyendo citas clave como las elecciones presidenciales en Estados Unidos, las elecciones europeas o los comicios en México y Reino Unido, el riesgo de que los gobiernos cedan a la tentación de aumentar el gasto público para ganar votos es más elevado que nunca. Sin embargo, el FMI insiste en que es crucial que los países realicen esfuerzos decisivos de consolidación fiscal para salvaguardar la sostenibilidad de las finanzas públicas y reconstruir las reservas fiscales en un contexto de elevada deuda pública.

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En definitiva, el gran año electoral de 2024 supone un desafío adicional para una economía mundial que aún no ha terminado de recuperarse de la crisis del COVID-19 y que se enfrenta a un escenario de elevada incertidumbre. Si los países no son capaces de contener el gasto público y de llevar a cabo las reformas necesarias para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, el riesgo de una nueva crisis económica global podría materializarse. El FMI ha lanzado la voz de alarma, ahora depende de los gobiernos actuar con responsabilidad y visión de futuro.

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