El retorno de Ganancias a la clase media: un tiro en el pie del Gobierno que amenaza la reactivación económica
La reciente aprobación en la Cámara de Diputados del paquete fiscal, que incluye la restitución del impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, podría convertirse en un verdadero dolor de cabeza para el gobierno de Javier Milei. Si bien la medida aún debe ser ratificada por el Senado, de prosperar, casi un millón de trabajadores volverían a pagar este tributo, renombrado como "impuesto a los ingresos personales".
Desde una perspectiva económica, la decisión de gravar nuevamente a la clase media parece un tiro en el pie. En un contexto donde la reactivación económica es prioritaria, la reducción del poder adquisitivo de este segmento de la población podría tener un impacto negativo en los niveles de consumo, uno de los motores fundamentales de la economía.
Es importante recordar que la clase media ha sido uno de los sectores más golpeados por la crisis económica derivada de la pandemia y las políticas de ajuste implementadas en los últimos años. Volver a imponer una carga tributaria sobre sus ingresos no solo atenta contra su capacidad de gasto, sino que también podría generar un clima de descontento social y una pérdida de confianza en el gobierno.
Además, la medida parece ir a contramano de las promesas de campaña de Milei, quien había abogado por una reducción de la presión fiscal y un alivio para los contribuyentes. La restitución del impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría podría ser percibida como una traición a esos principios y erosionar el apoyo popular que llevó al líder libertario a la presidencia.
Por otro lado, es probable que el proyecto encuentre resistencia en el Senado. Los legisladores de la Cámara alta podrían introducir modificaciones al texto aprobado en Diputados, lo que obligaría a un nuevo tratamiento en la Cámara baja. Este escenario no solo demoraría la implementación de la medida, sino que también abriría la puerta a negociaciones y posibles cambios en su alcance.
Desde el punto de vista fiscal, si bien la restitución del impuesto a las Ganancias podría generar un aumento en la recaudación a corto plazo, es discutible que este beneficio compense los efectos negativos sobre el consumo y la actividad económica en general. Una clase media con menos ingresos disponibles es menos propensa a gastar, lo que a su vez impacta en las ventas de bienes y servicios, la inversión y la creación de empleo.
En conclusión, la decisión de restituir el impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría parece una medida contraproducente para el gobierno de Milei. No solo atenta contra la reactivación económica al reducir el poder adquisitivo de la clase media, sino que también podría generar un costo político significativo. El Senado tendrá ahora la tarea de evaluar cuidadosamente los pros y los contras de esta iniciativa, y es probable que introduzca modificaciones que obliguen a un nuevo debate en Diputados. En un contexto donde la economía necesita impulso y la confianza de los consumidores es clave, gravar a la clase media parece un paso en falso que el gobierno debería reconsiderar.