Milei ajusta política monetaria y cambiaria para perforar piso del 2% mensual en inflación
El Banco Central de Argentina ha confirmado una significativa modificación en su política cambiaria, reduciendo el ritmo de devaluación mensual al 1%, en línea con las expectativas de desaceleración inflacionaria para 2025. Esta medida forma parte de una estrategia integral que incluye el realineamiento de variables económicas clave como tarifas, salarios y tasas de interés.
La decisión llegó después de que el índice de precios al consumidor mostrara una variación del 2,7% en diciembre, cumpliendo con el umbral establecido por el presidente Javier Milei para modificar la política de desplazamiento del tipo de cambio oficial. Vladimir Werning, vicepresidente de la autoridad monetaria, había anticipado este cambio en noviembre, señalando que la política cambiaria inicial funcionó como ancla para contener expectativas inflacionarias, pero posteriormente se convirtió en un factor inercial.
El Ministerio de Economía está implementando un enfoque multifacético para quebrar la inercia inflacionaria y llevar el índice por debajo del 2% mensual. En el frente energético, las distribuidoras han sido notificadas que las actualizaciones tarifarias se mantendrán por debajo del IPC durante el primer trimestre. Para el sector de combustibles, fuentes oficiales confirman que, habiendo alcanzado la paridad de exportación, se esperan ajustes más moderados en los próximos meses.
Las negociaciones salariales también están alineándose con esta nueva política. El acuerdo alcanzado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) establece incrementos decrecientes: 1,8% para enero, 1,5% para febrero y 1% en marzo, aunque mantiene una cláusula de revisión para mediados de marzo. Este acuerdo se considera un precedente importante para futuras negociaciones paritarias.
El sector energético enfrentará cambios estructurales a partir de febrero, cuando se realizará una audiencia pública para determinar el sistema de actualización de tarifas de gas en distribución y transporte. El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) seguirá un proceso similar para el sector eléctrico. Aunque se prevé una reducción en los subsidios durante 2025, el contexto electoral podría influir en el cronograma de implementación.
El mercado financiero anticipa que el Banco Central podría anunciar una nueva reducción en la tasa de política monetaria esta semana, continuando con el proceso de normalización de variables macroeconómicas. Esta expectativa se sustenta en la tendencia descendente de la inflación y la necesidad de alinear los rendimientos financieros con las nuevas proyecciones de precios.
La estrategia gubernamental busca desacoplar las variables económicas de la inflación pasada, orientándolas hacia expectativas futuras más moderadas. Este enfoque representa un cambio significativo en la política económica, intentando romper con los patrones inflacionarios históricos que han caracterizado a la economía argentina.
Los analistas señalan que el éxito de estas medidas dependerá de la capacidad del gobierno para mantener la coordinación entre las diferentes variables económicas y la credibilidad de su programa antiinflacionario. La reducción del ritmo devaluatorio, combinada con los ajustes en tarifas y la moderación salarial, configura un escenario complejo que requerirá un delicado equilibrio entre el control de la inflación y la actividad económica.
Este conjunto de medidas marca un punto de inflexión en la política económica argentina, buscando establecer un nuevo paradigma donde las expectativas futuras, y no la inercia pasada, determinen la dinámica de precios y salarios en la economía nacional.