Economía 13News-Economía 17/04/2025

Caída libre del dólar tras anuncio de no intervención del Banco Central

El mercado cambiario argentino experimentó una pronunciada baja del dólar después de que el presidente Javier Milei confirmara que el Banco Central no intervendrá en el mercado hasta que la cotización toque el piso de la banda cambiaria establecida en $1.000

El mercado cambiario argentino experimentó una pronunciada baja del dólar después de que el presidente Javier Milei confirmara que el Banco Central no intervendrá en el mercado hasta que la cotización toque el piso de la banda cambiaria establecida en $1.000. Esta declaración, que el mandatario ya había adelantado en un streaming previo, aceleró el desplome de la divisa norteamericana, que finalizó la jornada en sus niveles más bajos.

La cotización minorista perforó con contundencia la barrera de los $1.200, con la mayoría de los bancos vendiendo dólares a $1.160 en la última hora de operaciones. Este valor representa una caída del 14% respecto al precio del viernes anterior, previo a la apertura del cepo cambiario para el público y al anuncio del nuevo sistema de flotación con bandas establecidas entre $1.000 y $1.400.

En el segmento mayorista, el dólar cerró a $1.135, apenas un 6% por encima del valor registrado el último día hábil de la semana pasada. Esta situación llevó al ministro de Economía, Luis Caputo, a celebrar que las cadenas de supermercados hayan contenido los intentos de remarcación de precios por parte de las empresas de consumo masivo. El equipo económico sostiene que no deben convalidarse aumentos de precios basados en una devaluación del tipo de cambio oficial que está resultando sustancialmente menor a la esperada inicialmente.

Trump eleva aranceles a China hasta un 245% por minerales críticos

La estrategia comunicacional del Gobierno en las últimas horas ha tenido un doble efecto sobre la nueva dinámica cambiaria. Por un lado, el propio Milei clarificó que la reducción temporal de retenciones al agro tiene fecha de vencimiento en junio, advirtiendo al sector: "Yo le diría al campo que se apure para liquidar". Este mensaje anticipa un ingreso masivo de divisas por parte de las cerealeras en los próximos dos meses, aprovechando la menor carga impositiva.

Simultáneamente, la tendencia bajista del tipo de cambio también incentiva la aceleración de liquidaciones. Este comportamiento contrasta radicalmente con lo observado en las semanas previas, cuando los agroexportadores prefirieron retener sus divisas a la espera de un tipo de cambio más favorable.

Por otra parte, las autoridades económicas disiparon las especulaciones sobre posibles intervenciones del BCRA mientras la cotización se mantenga dentro de los límites intermedios de la banda cambiaria. Si bien esta opción está contemplada en el acuerdo con el FMI para situaciones excepcionales, el Gobierno ha descartado utilizarla en las condiciones actuales.

¿Habrá alianza electoral entre La Libertad Avanza y el PRO en territorio bonaerense?

Ante la ausencia de intervención oficial y la expectativa de una elevada oferta de dólares, el mercado comenzó rápidamente a proyectar un escenario donde la cotización efectivamente podría descender hasta los $1.000. Solo en ese nivel el BCRA saldría a comprar divisas para sostener el tipo de cambio y evitar que caiga por debajo del piso establecido.

Esta estrategia se complementa con el reciente incremento de tasas de interés determinado por los bancos, que ahora ofrecen un rendimiento del 38% para colocaciones en pesos. La combinación de altas tasas en moneda local y un tipo de cambio en descenso configura un escenario propicio para operaciones de "carry trade", es decir, inversiones especulativas que buscan ganancias aprovechando el diferencial entre el costo de endeudamiento en dólares y el rendimiento de activos en pesos. Incluso JP Morgan emitió una recomendación explícita sugiriendo aprovechar la oportunidad para adquirir bonos en moneda local.

De acuerdo con los compromisos asumidos con el FMI, el Banco Central debería adquirir aproximadamente USD 5.000 millones hasta junio para fortalecer sus reservas netas. Para cumplir con esta meta, sería necesario que el tipo de cambio alcance el límite inferior de la banda y, a partir de ese punto, iniciar las intervenciones.

Fin del cepo: sectores económicos se reacomodan ante la flotación del dólar mientras la inflación acelera

La incógnita que comienza a surgir entre analistas es cómo podría impactar en la economía real este nuevo episodio de apreciación cambiaria, incluso en un contexto inflacionario. Un dato significativo que genera preocupación es que, durante marzo, las importaciones aumentaron un 38% mientras las exportaciones disminuyeron un 2,5%, evidenciando un problema creciente de competitividad para la producción nacional.

Este panorama plantea interrogantes sobre la sustentabilidad del modelo económico en el mediano plazo. Si bien la estabilización y reducción del tipo de cambio puede contribuir a desacelerar la inflación en el corto plazo, también podría afectar la competitividad externa de la economía argentina, dificultando la recuperación de sectores exportadores clave y profundizando el déficit comercial en un momento donde el país necesita acumular reservas.

La evolución de esta dinámica será determinante para evaluar la efectividad del nuevo esquema cambiario y su impacto en la estrategia económica general del gobierno de Milei, especialmente considerando los desafíos que enfrenta para cumplir con los compromisos asumidos con el FMI mientras intenta reactivar una economía que atraviesa una profunda recesión.

Te puede interesar

El PBI Sube. La Industria Cae. Eso No es Desarrollo: Es Crecimiento de Sectores Extractivos.

La economía argentina lidera el crecimiento regional según el BID, acumula USD 4.461 millones en reservas en el primer trimestre y reduce la pobreza al mínimo desde 2018. Pero la industria opera al 53,6% de su capacidad —el peor arranque desde 2002— y el país se encareció un 28,5% en dólares libres en doce meses. Estos son los siete datos de la semana que el relato oficial no logra integrar en un mismo discurso.

La estabilización sin desarrollo no es una victoria incompleta. Es una derrota diferida.

Cuatro meses consecutivos de contracción en la inversión bruta interna confirman el patrón más peligroso de toda estabilización exitosa en primera fase: se gana la batalla de la inflación y se pierde la guerra del desarrollo. Los números de febrero cierran el debate sobre si hay reactivación real o solo consumo importado.

Recaudación Cae 4% Real en Marzo, Industria -10% vs. 2022 y Empleo Estancado: los Tres Datos que Cierran el Círculo del Ajuste Sin Desarrollo

ARCA confirmó que la recaudación tributaria de marzo totalizó $16 billones con una suba nominal del 26,2% interanual — por debajo de la inflación estimada, lo que implica una contracción real superior al 4%. Simultáneamente, el IPI manufacturero cayó 3,2% interanual en enero y los datos adelantados de febrero anticipan -3% adicional. La capacidad instalada industrial opera al 53-54% y el empleo no registra variación neta en doce meses. Los tres indicadores no son datos aislados: son los componentes de un círculo vicioso que la motosierra no puede cortar porque ella misma lo está alimentando.

Argentina Se Encareció 28,5% en Dólares Libres en 12 Meses: El Dato Exacto que Demuestra que la Estabilización Sin Desarrollo es Solo la Antesala del Próximo Colapso Cambiario

 Blue $1.300 el 31 de marzo de 2025. Blue $1.405 el 31 de marzo de 2026. Inflación acumulada estimada en 36,6% — con el consenso de consultoras privadas proyectando 3,2% para marzo. La aritmética es implacable: 28,5% de encarecimiento en dólares libres en exactamente doce meses. No es una proyección ni un modelo econométrico. Es la diferencia entre dos cierres de mercado y el IPC del INDEC. Y ese número documenta con precisión milimétrica por qué los ciclos de ancla cambiaria sin transformación productiva terminan siempre de la misma manera en Argentina.

El Mercado Le Puso Fecha de Vencimiento al Modelo: 14% de Tasa Para Después de 2027 es la Señal que Argentina No Puede Ignorar

La última licitación de deuda soberana en dólares produjo un diferencial de 348 puntos básicos entre instrumentos separados por apenas doce meses de plazo: 5,02% anual para vencimiento pre-electoral versus 8,50% para post-2027, con tasa forward implícita de 14,09%. La lectura técnica es inequívoca: el mercado no está descontando riesgo político opositor — está incorporando la probabilidad de que un modelo de estabilización sin desarrollo productivo, sin política industrial activa y con superávit fiscal que no computa íntegramente el devengamiento de intereses capitalizables, no sea autosostenible más allá del ciclo electoral. La experiencia de Corea del Sur, Alemania e Irlanda demuestra que hay salida. Pero tiene requisitos que Argentina todavía no cumple.

La motosierra bajó el déficit a cero. El riesgo país sigue en 634 puntos. Uruguay nunca tuvo motosierra y opera en 86.

Argentina eliminó el déficit fiscal, comprimió la base monetaria y acumuló reservas por USD 3.500 millones en el primer trimestre. El EMBI cerró marzo en 634 puntos básicos. Uruguay nunca aplicó ajuste de shock, nunca tuvo cepo cambiario y opera en 86 puntos. La diferencia de 548 puntos no la genera el déficit que Argentina ya no tiene: la generan cinco defaults en un siglo, USD 30.000 millones de vencimientos acumulados hacia 2027, reservas netas insuficientes y una estructura exportadora sin complejidad tecnológica creciente. Lo que la motosierra corta es el flujo. El stock de desconfianza estructural tiene otra herramienta. Que todavía no existe.