Economía 13News-Economía 16/06/2024

Fausto Spotorno: "El programa de Caputo es de transición, después viene uno más mileísta"

Fausto Spotorno, reconocido economista y miembro del grupo de asesores del presidente Javier Milei, ha brindado su perspectiva sobre el programa económico que está llevando a cabo el ministro de Economía, Luis Caputo

Fausto Spotorno, reconocido economista y miembro del grupo de asesores del presidente Javier Milei, ha brindado su perspectiva sobre el programa económico que está llevando a cabo el ministro de Economía, Luis Caputo. En una entrevista con Radio con Vos, Spotorno calificó el plan actual como un "programa de transición" enfocado en ordenar las cuentas públicas, pero advirtió que se necesitará un enfoque de largo plazo a partir del próximo año.

Francos: Milei quería que Victoria Villarruel tuviera el rol central en la aprobación de la Ley Bases

Según Spotorno, el éxito del programa económico depende fundamentalmente del ordenamiento del déficit fiscal, que ha sido el talón de Aquiles de Argentina en todas las crisis anteriores. Si el gobierno logra sostener el superávit fiscal, el plan tendrá éxito en esta primera etapa de ordenamiento de las cuentas. Sin embargo, el economista señaló que este programa no resuelve todos los problemas del país y que se requieren múltiples fases para cambiar la Argentina definitivamente, lo que podría llevar varios años y posiblemente más de un mandato presidencial.

Trump promete acabar con la "guerra contra las criptomonedas" de Biden y potenciar el crypto en Florida

Spotorno destacó que la inflación es el problema número uno y la razón principal por la que Javier Milei ganó las elecciones. Aunque el programa actual ataca este tema, aún persisten distorsiones en los precios relativos y una falta de crecimiento económico sostenido en la última década. El economista subrayó que el programa de Caputo se encuentra en la fase 1, enfocada en arreglar el déficit fiscal, controlar la inflación y ordenar lo monetario, pero que a partir del próximo año será necesario pensar en un programa más orientado al largo plazo.

En este contexto, Spotorno mencionó la figura de Federico Sturzenegger, otro economista de renombre cercano a Milei, quien se enfoca en temas de desregulación y políticas de largo plazo. Aunque no está claro cómo funcionará la relación entre Caputo y Sturzenegger en el futuro, el economista reconoció que Caputo ha recorrido gran parte del camino en la lucha contra la inflación, pero que aún queda trabajo por hacer para llevarla a niveles internacionales por debajo del 10% anual.

Milei, recargado, inicia segundo semestre pisando el acelerador hacia 2025

Spotorno advirtió sobre los riesgos de los "mestizajes económicos", donde múltiples actores intervienen en las políticas monetarias y fiscales, y subrayó la importancia de que una sola persona lleve la batuta en estas áreas. Dado que el propio presidente Milei es economista, Spotorno sugirió que podría haber un "ministro de economía en la presidencia" con distintas subsecretarías.

Respecto al estado actual del programa económico, Spotorno señaló que se está entrando en una etapa más madura y delicada, donde se evidencian los problemas de la "sábana corta". Aunque la actividad económica muestra signos de recuperación, el Banco Central no puede acumular reservas debido a la liberación de dólares para importaciones por parte del gobierno. El economista comparó esta recesión con otras ocurridas en los últimos 30 años, indicando que siguen un patrón similar en forma de "U estirada" con una duración promedio de 18 meses.

Por último, Spotorno anticipó que es poco probable que se levante el cepo cambiario este año, dado que el impuesto PAIS, que forma parte del cepo, vence legalmente a fin de año. Sin embargo, esto no significa que no se puedan flexibilizar algunas restricciones en el corto plazo.

¿Qué es la Inflación núcleo y por qué su descenso es prioridad para el gobierno?

El análisis de Fausto Spotorno sobre el programa económico argentino actual destaca su naturaleza transitoria y la necesidad de un enfoque de largo plazo en el futuro. Aunque se están dando pasos importantes para ordenar las cuentas públicas y controlar la inflación, aún quedan desafíos significativos por delante para lograr un crecimiento económico sostenido y resolver problemas estructurales del país.

Te puede interesar

La estabilización sin desarrollo no es una victoria incompleta. Es una derrota diferida.

Cuatro meses consecutivos de contracción en la inversión bruta interna confirman el patrón más peligroso de toda estabilización exitosa en primera fase: se gana la batalla de la inflación y se pierde la guerra del desarrollo. Los números de febrero cierran el debate sobre si hay reactivación real o solo consumo importado.

Recaudación Cae 4% Real en Marzo, Industria -10% vs. 2022 y Empleo Estancado: los Tres Datos que Cierran el Círculo del Ajuste Sin Desarrollo

ARCA confirmó que la recaudación tributaria de marzo totalizó $16 billones con una suba nominal del 26,2% interanual — por debajo de la inflación estimada, lo que implica una contracción real superior al 4%. Simultáneamente, el IPI manufacturero cayó 3,2% interanual en enero y los datos adelantados de febrero anticipan -3% adicional. La capacidad instalada industrial opera al 53-54% y el empleo no registra variación neta en doce meses. Los tres indicadores no son datos aislados: son los componentes de un círculo vicioso que la motosierra no puede cortar porque ella misma lo está alimentando.

Argentina Se Encareció 28,5% en Dólares Libres en 12 Meses: El Dato Exacto que Demuestra que la Estabilización Sin Desarrollo es Solo la Antesala del Próximo Colapso Cambiario

 Blue $1.300 el 31 de marzo de 2025. Blue $1.405 el 31 de marzo de 2026. Inflación acumulada estimada en 36,6% — con el consenso de consultoras privadas proyectando 3,2% para marzo. La aritmética es implacable: 28,5% de encarecimiento en dólares libres en exactamente doce meses. No es una proyección ni un modelo econométrico. Es la diferencia entre dos cierres de mercado y el IPC del INDEC. Y ese número documenta con precisión milimétrica por qué los ciclos de ancla cambiaria sin transformación productiva terminan siempre de la misma manera en Argentina.

El Mercado Le Puso Fecha de Vencimiento al Modelo: 14% de Tasa Para Después de 2027 es la Señal que Argentina No Puede Ignorar

La última licitación de deuda soberana en dólares produjo un diferencial de 348 puntos básicos entre instrumentos separados por apenas doce meses de plazo: 5,02% anual para vencimiento pre-electoral versus 8,50% para post-2027, con tasa forward implícita de 14,09%. La lectura técnica es inequívoca: el mercado no está descontando riesgo político opositor — está incorporando la probabilidad de que un modelo de estabilización sin desarrollo productivo, sin política industrial activa y con superávit fiscal que no computa íntegramente el devengamiento de intereses capitalizables, no sea autosostenible más allá del ciclo electoral. La experiencia de Corea del Sur, Alemania e Irlanda demuestra que hay salida. Pero tiene requisitos que Argentina todavía no cumple.

La motosierra bajó el déficit a cero. El riesgo país sigue en 634 puntos. Uruguay nunca tuvo motosierra y opera en 86.

Argentina eliminó el déficit fiscal, comprimió la base monetaria y acumuló reservas por USD 3.500 millones en el primer trimestre. El EMBI cerró marzo en 634 puntos básicos. Uruguay nunca aplicó ajuste de shock, nunca tuvo cepo cambiario y opera en 86 puntos. La diferencia de 548 puntos no la genera el déficit que Argentina ya no tiene: la generan cinco defaults en un siglo, USD 30.000 millones de vencimientos acumulados hacia 2027, reservas netas insuficientes y una estructura exportadora sin complejidad tecnológica creciente. Lo que la motosierra corta es el flujo. El stock de desconfianza estructural tiene otra herramienta. Que todavía no existe.

Inflación de marzo 2026: diez meses sin desacelerar, naftas como variable exógena y el alivio en alimentos que no alcanza para cambiar el diagnóstico estructural

Las estimaciones privadas ubican la inflación de marzo entre 2,8% y 3,1%, con deflación en alimentos en la segunda quincena pero presión sostenida de combustibles, regulados y servicios. El programa acumula un trimestre con inflación en torno al 9% y enfrenta un segundo trimestre donde la consistencia monetaria choca con una estructura de costos que la política de encajes no puede desactivar.