Consumo en supermercados habría caído el 18% interanual en septiembre tras caída del 17,2% de agosto: "la caída más dura de los últimos años"
Según datos preliminares de la consultora Scentia, el consumo en las grandes cadenas de supermercados habría caído alrededor del 18% en septiembre comparado con el mismo mes del año anterior. Esta cifra se suma a la contracción del 17,2% registrada en agosto, marcando lo que los expertos califican como "la caída más dura de los últimos años".
La persistencia de este declive en el consumo contrasta con el crecimiento real de los salarios privados, que acumulan cuatro meses consecutivos de aumento según las últimas cifras oficiales disponibles. Esta aparente contradicción encuentra su explicación en varios factores:
1. Reconfiguración del gasto familiar: El informe de la consultora Analytica señala que el aumento significativo en los costos de servicios básicos ha obligado a los hogares a redistribuir sus gastos. Mientras los salarios aumentaron un 128,5% desde noviembre, los gastos en electricidad, gas y combustibles se dispararon un 320,2%, y el transporte público un 252,6%.
2. Base de comparación elevada: Los expertos recuerdan que se está comparando con un período de consumo excepcionalmente alto debido al "plan platita" del gobierno anterior, la alta inflación que incentivaba el gasto inmediato, y las expectativas de devaluación que llevaron a un almacenamiento masivo de productos.
3. Cambios en los hábitos de consumo: Un estudio de la consultora Sentimientos Públicos revela recortes significativos en diversos rubros. El 65% de los encuestados redujo sus gastos en gastronomía, el 60% en cultura, y el 58% en indumentaria. Además, el 40% disminuyó su consumo de carne y otros alimentos considerados "gratificaciones".
4. Impacto diferenciado por sectores: Mientras algunos rubros como electrónica y electrodomésticos muestran una leve desaceleración en su caída, partiendo de bases muy bajas, el consumo masivo se mantiene en niveles críticos, con contracciones cercanas al 20% interanual.
5. Efecto del crédito: El aumento en el uso de tarjetas de crédito está evitando una caída aún mayor del consumo, según Analytica, sugiriendo que muchos hogares están recurriendo al endeudamiento para mantener ciertos niveles de gasto.
6. Factores psicológicos: La incertidumbre económica y las expectativas sobre el futuro también juegan un papel importante en la contención del gasto, llevando a muchos consumidores a priorizar el ahorro o la cancelación de deudas sobre el consumo inmediato.
El panorama para los próximos meses no parece augurar una rápida recuperación. Analistas como Camilo Tiscornia, de C&T, prevén que el proceso de desaceleración inflacionaria será lento, con un piso actual cercano al 2% mensual, vinculado estrechamente a la evolución del tipo de cambio.
Por su parte, Damián Di Pace de Focus Market anticipa una "inflación crucero" del 3,5% hasta fin de año, con posibilidades de que la inflación núcleo se acerque al 2% mensual, impulsada en parte por la reciente reducción del Impuesto PAIS.
En este contexto, el gobierno enfrenta el desafío de equilibrar sus objetivos de estabilización macroeconómica con la necesidad de reactivar el consumo interno. La reducción del Impuesto PAIS ha sido bien recibida por el sector empresarial, permitiendo rebajas de precios de entre el 3% y el 7% en algunos sectores, pero su impacto en la reactivación del consumo aún está por verse.
Mientras tanto, los argentinos continúan adaptándose a esta nueva realidad económica, redefiniendo sus prioridades de gasto y buscando equilibrar sus presupuestos en un entorno de alta volatilidad. La capacidad del gobierno para generar confianza y estabilidad será clave para que la mejora en los salarios reales se traduzca eventualmente en una recuperación sostenida del consumo.