Economía 13News-Economía 17/06/2024

José Luis Daza, candidato a viceministro de Economía: "Si Milei logra implementar su programa, Argentina será el país más dinámico y próspero de la región"

José Luis Daza, economista chileno y posible sucesor de Joaquín Cottani como nuevo viceministro de Economía de Luis Caputo, ha compartido su visión sobre los primeros pasos del gobierno de Javier Milei, la relación con el mercado y el FMI, y las perspectivas para Argentina y los mercados emergentes en una entrevista exclusiva con Infobae

José Luis Daza, economista chileno y posible sucesor de Joaquín Cottani como nuevo viceministro de Economía de Luis Caputo, ha compartido su visión sobre los primeros pasos del gobierno de Javier Milei, la relación con el mercado y el FMI, y las perspectivas para Argentina y los mercados emergentes en una entrevista exclusiva con Infobae.

La trampa del crédito en Latinoamérica: Desafíos y oportunidades para un desarrollo económico sostenible

Daza, doctor en Economía de la Universidad de Georgetown y ex directivo de JP Morgan y Deutsche Bank, considera equivocado comparar a Milei con el ex presidente norteamericano Donald Trump. Aunque ambos comparten un estilo similar en la forma de hacer política, sus ideas económicas son diametralmente opuestas. Mientras que Trump es proteccionista, intervencionista y expansionista fiscal, Milei aboga por la apertura de la economía al comercio internacional, la eliminación de barreras a la competencia interna y la austeridad fiscal.

Respecto a los primeros pasos de la política económica, Daza los califica como "muy bien dados las circunstancias", destacando que el equipo económico logró estabilizar la economía y evitar una explosión hiperinflacionaria. Sin embargo, advierte que estas medidas no son suficientes ni sostenibles a largo plazo, y que el programa de Federico Sturzenegger es "excepcionalmente ambicioso y positivo" para el futuro de Argentina.

La industria argentina prevé una lenta recuperación económica y advierte sobre una recesión prolongada

Entre los principales riesgos a corto plazo, Daza señala la dificultad de estabilizar una economía endeudada en dólares, sin reservas en el Banco Central, con inflación reprimida y con la política fiscal como único instrumento. Sugiere introducir mayor flexibilidad al régimen cambiario para reducir la probabilidad de saltos futuros. A mediano plazo, considera que el mayor riesgo es político, en cuanto a la capacidad de Milei para implementar su programa.

En cuanto a la tolerancia social al ajuste, Daza cree que una parte importante de la sociedad argentina ha cambiado, comparando el fracaso del modelo peronista/kirchnerista con el del socialismo soviético. Destaca el rol de Milei en presentar una narrativa alternativa y un marco conceptual que explica las razones del catastrófico fracaso, aunque advierte que habrá una brutal oposición al cambio por parte de grupos de interés.

¿Fin de la licuación de pesos? Tasa de interés positiva: el nuevo desafío del Gobierno

Sobre la actitud de "ver para creer" del mercado, Daza aconseja a las autoridades que se olviden de los fondos de Wall Street y se enfoquen en crear condiciones para la inversión real. La reputación se revertirá cumpliendo la palabra y ejecutando el programa de gobierno, enfatizando la apertura comercial y la eliminación de programas proteccionistas, como el régimen de Tierra del Fuego.

FMI podría desembolsar entre USD 8.000 y USD 10.000 millones a Argentina en un nuevo acuerdo

En cuanto a la relación con el FMI, Daza considera que se da un caso único donde las autoridades son más ambiciosas en reducir el déficit fiscal que el propio organismo, lo que crea un buen ambiente para la negociación. Si Argentina cumple con lo acordado, habrá un nuevo acuerdo y recursos frescos.

Respecto a la dolarización, Daza no la considera el camino óptimo, ya que deja expuesto a shocks reales y requiere regulaciones acordes que hoy no existen. Sin embargo, cree que los costos de dolarizar son menores en Argentina que en otros países, dado el catastrófico costo de mantener la posibilidad de hacer política monetaria anticíclica en términos de inflación.

Fausto Spotorno: "El programa de Caputo es de transición, después viene uno más mileísta"

Por último, sobre el panorama para los emergentes, Daza advierte sobre un mundo que crece más lentamente, con consecuencias políticas y de conflicto. Destaca que si Milei logra implementar la mayor parte de su programa y sus ideas arraigan, Argentina será la excepción, convirtiéndose en el país más dinámico y próspero de la región, con un impacto intelectual en todo el continente.

Te puede interesar

Infraestructura: el ajuste que se financia con el stock de capital

La motosierra aplicada sobre los gastos de capital del Estado llevan a la Argentina a un poceso de descapitalización que atenta contra las posibilidades futuras de desarrollo.

El ancla que empieza a ceder: la baja calidad del ajuste fiscal argentino

El resultado fiscal de junio, con déficit primario y financiero, comienza a mostrar la fragilidad de una de las bases del relato libertario: el ancla fiscal.

Todas las fichas a la economía: la macro de la foto y el país que no aparece

El Gobierno apuesta a la reactivación para 2027, pero los dólares que celebra se fugan y la industria se contrae

El crecimiento que esconde una primarización

El PIB sube 2,3%, pero la industria y la inversión retroceden: el dato desnuda qué Argentina está creciendo primarizando su estructura productiva

La madre de todas las industrias trabaja a media máquina: la metalurgia perforó el piso de la pandemia

El último informe del sector metalúrgico expone un dato que el discurso oficial prefiere no mirar: la actividad cayó 5,1% interanual en mayo y la utilización de la capacidad instalada se hundió al 39,8%, su peor nivel desde marzo de 2020. Detrás de la desinflación celebrada conviven fábricas que apagan sus máquinas.

Economía en K: el país que crece para unos pocos y se rompe para la mayoría

El RIGI vuela con blindaje de 30 años mientras las pymes proyectan perder 500.000 empleos en 2026. La grieta que importa ya no es política: es productiva.