Economía 13News-Economía 04/04/2025

Powell advierte sobre consecuencias inflacionarias de aranceles de Trump mientras mercados globales se desploman

En medio de una creciente incertidumbre económica, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, manifestó este viernes su preocupación sobre los recientes aranceles implementados por la administración Trump

En medio de una creciente incertidumbre económica, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, manifestó este viernes su preocupación sobre los recientes aranceles implementados por la administración Trump, calificándolos como "significativamente mayores de lo previsto" y alertando sobre sus posibles repercusiones en la economía estadounidense.

La declaración de Powell se produce en un contexto financiero turbulento, con los principales índices bursátiles norteamericanos experimentando pérdidas cercanas al 10% desde el anuncio arancelario del miércoles pasado. El banco central estadounidense enfrenta ahora un panorama complejo donde tanto la inflación como el desempleo representan riesgos sustanciales para la estabilidad económica del país.

"Nos encontramos ante un escenario extraordinariamente incierto, con amenazas elevadas de incremento tanto en desocupación como en precios", expresó Powell durante una conferencia ante periodistas especializados en negocios. Esta situación compromete directamente los dos mandatos fundamentales de la Reserva Federal: mantener la inflación en torno al 2% y garantizar el máximo nivel de empleo posible.

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La reacción de Wall Street no se hizo esperar. El Dow Jones registró una caída superior a los 2.200 puntos, mientras los mercados globales continúan experimentando fuertes sacudidas. Aunque Powell evitó referirse específicamente a esta liquidación masiva, reconoció que la misma incertidumbre que afecta a inversores y ejecutivos corporativos está impactando también las decisiones del banco central.

En su intervención, Powell destacó que aunque la Fed dispone de tiempo para analizar más datos antes de definir ajustes en su política monetaria, el enfoque prioritario será asegurar que las expectativas inflacionarias permanezcan estables, especialmente considerando que los nuevos aranceles podrían intensificar y prolongar las presiones sobre los precios.

"Si bien resulta altamente probable que estas medidas arancelarias generen al menos un incremento temporal en la inflación, también existe la posibilidad de que sus efectos sean más duraderos", señaló el presidente de la Reserva Federal. "Evitar ese escenario dependerá fundamentalmente de mantener bien ancladas las expectativas inflacionarias a largo plazo, así como de la magnitud y velocidad con que estos efectos se transfieran completamente a los precios".

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Powell reiteró el compromiso institucional con la estabilidad económica: "Nuestra responsabilidad esencial es mantener firmemente ancladas las expectativas inflacionarias a largo plazo y garantizar que un aumento puntual en el nivel de precios no evolucione hacia un problema inflacionario permanente".

El máximo responsable de la política monetaria estadounidense aclaró que si bien no corresponde a la Reserva Federal comentar las políticas implementadas por el gobierno Trump, sí deben responder a cómo estas podrían afectar una economía que, hasta hace apenas unas semanas, mostraba signos positivos con una inflación en descenso y bajos niveles de desempleo.

Sus declaraciones evidenciaron la tensión que la Fed observa entre los indicadores económicos duros, que mantienen solidez (con la creación de 228.000 empleos en marzo y una tasa de desempleo del 4,2%), y los indicadores blandos como encuestas y entrevistas con contactos empresariales, que sugieren una inminente desaceleración económica.

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"Monitoreamos atentamente esta divergencia entre datos duros y blandos. Conforme las nuevas políticas y sus probables efectos económicos se clarifiquen, comprenderemos mejor sus implicaciones para la economía y para nuestra política monetaria", explicó Powell.

El panorama se complica aún más con la respuesta internacional a las medidas estadounidenses. China anunció represalias que incluyen aranceles del 34% sobre todos los productos norteamericanos, restricciones a la exportación de minerales esenciales para la industria tecnológica y limitaciones a las importaciones de pollos criados en Estados Unidos, en lo que parece ser un reconocimiento al apoyo que recibe Trump en zonas rurales y agrícolas.

La reacción del gigante asiático intensifica las preocupaciones sobre una posible escalada en la guerra comercial global, situación que las autoridades de la Reserva Federal han identificado como uno de los factores que podrían transformar los impuestos a las importaciones en un catalizador de inflación persistente.

Mientras tanto, los funcionarios gubernamentales han minimizado la dramática caída bursátil, considerándola un sacrificio necesario para el futuro progreso económico de Estados Unidos. Esta postura contrasta con la creciente inquietud en círculos financieros, donde la actual contracción del mercado se compara con la experimentada durante el inicio de la pandemia de COVID-19.

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La Fed se encuentra así ante una encrucijada: mantener su política actual mientras evalúa el impacto real de los aranceles o anticiparse a posibles escenarios de estanflación, donde la economía experimentaría simultáneamente estancamiento económico e inflación creciente.

"Estamos estratégicamente posicionados para esperar mayor claridad antes de considerar cualquier ajuste en nuestra postura de política monetaria. Resulta prematuro determinar cuál será el rumbo adecuado para nuestras decisiones futuras", concluyó Powell, enfatizando la cautela institucional frente a un horizonte económico cada vez más nebuloso.

La evolución de esta situación dependerá tanto de las próximas decisiones de la administración Trump como de la reacción de los mercados globales y las contramedidas que puedan implementar otros socios comerciales de Estados Unidos, configurando un escenario donde la incertidumbre parece ser el único elemento constante en el corto plazo.

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